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Ressons èpics en les literatures

i el folklore hispànic

El eco de la épica en

las literaturas y el folclore

hispánico

Épica europea de frontera

Consejo Superior de Investigaciones Científicas

Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona

Ressons èpics

en les literatures

i el folklore hispànic

Barcelona, 26 de Junio de 2003

Consejo Superior de

Investigaciones Científicas

La presente edicion, bajo el titulo generico de Guerreros europeos de frontera, ha

sido realizada en el marco del europroyecto ACRINET, cofinanciado por el programa

CULTURA 2000, de la Union Europea. La edicion esta compuesta en total por 6

tomos, que reunen las actas de nueve reuniones cientificas y congresos realizados en

los paises participantes y que representan una parte fundamental de la labor cientifica

llevada a cabo por el grupo cientifico del proyecto ACRINET:

A Tomo I: Guerreros europeos de frontera (Atenas 2002 & 2004, Yoannina 2004,

Carpatos 2004, Tesalonica 2004)

A Tomo II: Les mythes et les legendes que partagent les peuples de l’Europe

(Paris 2003)

A Tomo III: Ressons epics en les literatures i el folklore hispanic – El eco de la epica

en las literaturas y el folclore hispanico (Barcelona 2003)

A Tomo IV: La Commedia dell’arte nella sua dimensione europea (Venecia 2003)

A Tomo V: Crali Marco, el heroe-guardian de las fronteras (Sofia 2004)

A Tomo VI: Heroes of the Frontiers in European Literture, History and

Ethnography: the contribution of ACRINET

El presente tomo reune las actas del encuentro cientifico organizado por el Consejo

Superior de Investigaciones Cientificas (Instituto de Filologia, Departamento de

Filologia Greco-Latina) y realizado en la Real Academia de Buenas Letras de

Barcelona el dia 26 de Junio de 2003.

A Responsable general de la edicion: Helene Ahrweiler

A Editores del presente tomo: Pedro Badenas – Eusebi Ayensa

Consejo Superior de Investigaciones Cientificas, Instituto de Filologia,

Departamento de Filologia Greco-Latin, 2004

ISBN: 960-88505-1-7

Copyright: ACRINET

Diseno e impresion: ABILITY Integrated Communication, e-mail: ability@otenet.gr

P

A2

ÍNDEX

page

5 …………………. LA RED EUROPEA PARA LA TRADICION EPICA «ACRINET»

Fuli Papayeorgiu

7 …………………. PRESENTACIÓ

Eusebi Ayensa

9 …………………. INTRODUCCION A LA EPICA DE FRONTERA

(TRADICIONES ROMANICA, BIZANTINO-ESLAVA E

ISLAMICA)

Alberto Montaner Frutos

40 …………………. LA EPICA ESPANOLA Y LA EPICA DE DIYENIS

Pedro Badenas de la Pena

53 …………………. LOS ROMANCES FRONTERIZOS Y

LAS FRONTERAS DEL ROMANCERO

Paloma Diaz-Mas

77 …………………. EPOPEIA, EPICA I LLEGENDES. LLEGENDES

DE LA HISTORIA I LLEGENDES DE LA CRITICA

Stefano Maria Cingolani

87 …………………. L’ ORALITAT COM ARGUMENT PER A LA RECERCA

DEL CONTEXT EPIC MEDIEVAL CATALA

Antoni Rossell

99 …………………. L’ EPICA CATALANA D’EXPRESSIO LLATINA

Miquel Sitjar i Serra

107…………. LA VERSION DE LES ENFANCES GODEFROI

RECOGIDA EN LA GRAN CONQUISTA DE ULTRAMAR

Rafael Ramos

129………………. ELS CATALANS A GRECIA EN LA LITERATURA GREGA

I CATALANA DEL SEGLE XIX: EL LLARG CAMI

VERS LA CREACIO D’ UNA EPICA NACIONAL

Eusebi Ayensa

3A

143…………. EL RESSO DE LA LLUITA ENTRE MOROS I CRISTIANS

EN EL FOLKLORE HISPA

Ramon Vilar Herms

157…………. CONSIDERACIONES FINALES

Pedro Badenas de la Pena

P

A4

9A

INTRODUCCIÓN A LA ÉPICA DE FRONTERA

(TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVA

E ISLÁMICA)

Alberto Montaner Frutos

La pasion por el limite -una variante, en definitiva, de la irresistible atraccion

del abismo- ha dado pie, tanto en formulacion directa como figurada, unas

veces para mantenerse al borde y otras para transgredirlo, a innumerables

argumentos literarios. Dentro de ellos, ocupan un papel importante los que

identifican limite y linde. ¿Cuantos cuentos folcloricos no empiezan con la

prohibicion, pronto transgredida, de cruzar el lindero del bosque? En paralelo a

esa simbolica division entre cultura y naturaleza, entre territorio domenado e

indomito, la frontera entre los espacios habitados por diversos pueblos es

terreno abonado para la imaginacion, en especial cuando esa linea separa dos

civilizaciones distintas, dos modos de organizar la sociedad, dos mundos de

creencias; cuando los que se encuentran allende la frontera no son solo subditos

de una nacion diferente, sino los otros, encarnacion, en definitiva, de lo Otro,

tan temible siempre como atray e n t e .

No es casual, pues, que uno de los pocos generos con verdadera raigambre

social (popular, pues, en su sentido lato) surgidos en lamodernidad sea el western

americano (en sus versiones literaria y cinematografica), de cuya pujanza

internacional puede dar cuenta, no ya que un prolifico cultivador del mismo (en

su vertientemas industrial, por asi decir) haya sido el espanol Marcial Lafuente

E s t efania (1903-1984), sino que uno de los autores que lo consagraron (fuera de

los Estados Unidos, donde, a diferencia del escritor espanol, resulta practicamente

desconocido) fuese KarlMay (1842-1912), el novelista aleman creador de

una de las figuras estelares del panteon del WildWest, el jefe indioWinnetou,

pese a que solo piso Norteamerica en 1908, mucho despues de alcanzar el exito

con sus novelas del oeste.1 El caso del western permite ademas completar el

panorama pensando en el otro gran genero que la literatura estadounidense ha

1 Cfr. (aunque mas centrado en la produccion cinematografica) Frayling, Christopher, Spaghetti

W e s t e r n s : Cowboys and Europeans from Karl May to Sergio Leone, Londres-Boston, Routledge

& Kegan Paul, 1981; reed., Londres-Nueva York, I. B. Tauris, 1998.

P

A10

aportado al moderno canon occidental, el de la novela negra. En efecto, lo que

estos dos tipos de narracion ejemplifican es la oposicion entre el mundo de la

frontera y el del interior, lo que equivale a decir el de los conflictos de una

sociedad con otra frente a los suyos propios o el enfrentamiento externo frente a

las tensiones internas. En ambos casos, ademas, el protagonista puede ser un

transgresor o un defensor de la ley, si bien el segundo suelemoverse en el filo de

la navaja, en lo que a la legalidad de sus metodos se refiere, lo que no hace sino

representar el atractivo del outsider, no solo en el segundo ymas reciente genero,

cuyo protagonista posee a menudo los inconfundibles rasgos de ese superviviente

nato, marcado por los desastres vitales, que la terminologia literaria ha

bautizado como antiheroe.

Esta moderna polaridad en dos generos narrativos cuyos componentes basicos

(accion, combate personal, un determinado codigo de honor) permiten considerarlos

en ciertomodo como una epica de nuestro tiempo, ilustra una situacion que

en la Edad Media se daba ya de un modo bastante similar, en el marco de una

oposicion entreNorte y Sur que,mantenida hasta nuestros dias, practicamente se

ha invertido en lo que a pujanza se refiere, pero que ya establecia la misma

division cultural entre las dos riberas delMediterraneo. Su tratamiento, con todo,

no es homogeneo a lo largo de aquella y reviste diferentes formas literarias, segun

se trate del ambito cultural romanico, del bizantino-eslavo o del islamico, al igual

que se hace diferente hincapie en el tratamiento de los conflictos internos y

externos. En este contexto, la que podria denominarse epica del interior suele

tratar el tema de la venganza personal o familiar (ampliable al clan o a la tribu,

llegado el caso), en el marco de la lucha por el poder, y a veces recurre como

protagonista al rebelde contra el poder establecido. En cambio, la designable como

epica del exterior se refiere primordialmente al enfrentamiento con los fieles de la

otra religion. Riquer situa estamodalidad en el origen mismo de la epica romanica

medieval: ≪Hay que tener bien presente que la epopeya romanica, que es

posible que en Francia tenga unos origenes carolingios, no adquirio su esencial

fisonomia ni su buscada intencionalidad hasta que se presento como canto del

cristianismo contra el mahometismo invasor. […] La invasion arabe remozo la

epopeya al suscitar un nuevo ambiente guerrero: la lucha de los cristianos contra

los sarracenos, situada en Espana, desde el Cantar de Roldan hasta las gestas

castellanas ≫ .2 No obstante, no se trata de compartimentos estancos, pues los

argumentos de la epica del exterior pueden incorporar elementos relacionados con

la venganza y el honor, de forma que es preciso hablar mas bien de rasgos

ALBERTO MONTANER FRUTOS

2 Riquer, Martin de, Literaturas medievales de transmision oral, Barcelona, Planeta (Historia de

la Literatura Universal, 2), 1984, p. 125.

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

11A

dominantes que de caracteres ex clusivos.

Por otra parte, dentro de este grupo, es necesario distinguir dos orientaciones

bastante diferenciadas: la epica de cruzada o de guerra santa y la epica de frontera.

En efecto, la primera establece una neta oposicion entre el bien (la religion

propia) y el mal (la ajena), lo cual se traduce en la caracterizacion de cada

personaje, cuya etopeya responde a su religion (salvo por la ocasional ex i s t e n c i a

de algun traidor), divinizando a los heroes propios y demonizando a los ajenos. El

enfrentamiento entre ambos grupos resulta, pues, estructural y goza de la sancion

divina, punto de vista radical cifrado, para la epica romanica, en el verso ≪Paien

unt tort e chrestiens unt dreit≫3 y que en el mundo islamico se asienta sobre el

concepto de ˇ gih _ d o guerra santa, cuyo paralelo occidental sera la cruzada. En

estas circunstancias, combatir al enemigo de la fe es sinonimo de luchar contra el

adversario de Dios y, por lo tanto, contra elmal,mientras que defender la religion

verdadera (es decir, la propia) se convierte en un acto digno de remuneracion

escatologica, hasta el punto de que caer en dicho combate convierte al musulman

en _ ah _ d o martir de la fe, lo que le otorga directamente un lugar en el paraiso, y

al cristiano, si no de forma tan automatica (al menos en puridad teologica), si le

proporciona un buen visado ante San Pedro. Del lado cristiano, la resolucion del

conflicto se revela providencial (demodo que una derrota cristiana es solo posible

por los pecados de sus fieles) y aboca a la solucion franca: conversion o muerte,

postura algo distinta de la concepcion islamica,mas proclive a aceptar sin indagacion

el decreto divino ( qa.dr) y que, por precepto coranico, se muestra mas

indulgente con ahl alkit_b ‘la gente del libro’, es decir, judios y cristianos, aunque

ello no haya impedido comportamientos semejantes a los de la cruzada.

Por contra, la epica de frontera narra las vicisitudes de la vida en las zonas

limitrofes entre los paises de ambas religiones, donde la convivencia con el otro

tiende a suavizar esa oposicion de tintesmaniqueos, otorgando a la lucha contra

el vecino de allende la linea fronteriza motivaciones menos estrictamente

religiosas que economicas (≪a mas moros, mas ganancia≫, como reza el viejo

adagio castellano, convertido en significativo lema heraldico de los condes de

Haro, condestables hereditarios de Castilla),4 aunque, claro esta, a cada lado del

linde se crea estar en posesion de la verdadera fe. El enfrentamiento se vuelve

3 ≪Los paganos estan en el error y los cristianos en lo cierto≫ (Chanson de Roland, 1015). Comparese

tambien el v. 3596, dirigido por Carlomagno al emir Baligant: ≪Pais ne amor ne dei a paien rendre≫

= ≪Ni paz ni amor debo concederle a un pagano≫ (cito por la ed. de GerardMoignet, 4.a ed. rev., Paris,

Bordas, 1980, pero tengo en cuenta tambien la de Martin de Riquer, Barcelona, Sirmio, 1989).

4 Pascual de Linan y Eguizabal, conde de Dona-Marina, Jose, Diccionario de lemas heraldicos,

Huesca, Leandro Perez, 1914; ed. facs. con prol. de Guillermo Redondo y Alberto Montaner,

Zaragoza, Institucion ≪Fernando el Catolico≫, 1994, p. 6.

P

A12

entoncesmas bien coyuntural y la paz sera siempre posible, almenos en determinadas

condiciones. Asimismo, se podran dar relaciones transfronterizas amistosas

e incluso matrimoniales (conversion mediante, eso si). En este caso, las

posturas cristiana y musulmana resultan aun mas proximas que en su variante

hostil, la de la guerra santa. Si en este ultimo caso la cercania de comportamiento

se debe a la doctrina oficial elaborada por las autoridades politico-religiosas

de ambas confesiones, en el de la vida de frontera responde mas bien a las

particulares condiciones historicas que se dieron en ciertos momentos en ese

espacio, no siempre bien delimitado, que separaba unos y otros territorios.

En el limite occidental, es obvio que dicha situacion (aunque tenga refl e j o s

fuera de ella) se dio solamente en la Peninsula Iberica, pues es el unico territorio

donde convivieron de forma estable territorios islamicos y cristianos. En el caso

de estos ultimos, las condiciones de vida de los extremadanos o habitantes de la

extremadura (termino que designaba en la Edad Media las zonas limitrofes con

los musulmanes, por considerarse los extremos del territorio) favorecieron

tempranamente la creacion de un grupo social privilegiado, de colonos propietarios

de tierras y participes en las actividades de defensa del territorio, que

incluian frecuentes incursiones al otro lado de la frontera, a fin de obtener botin

y con la idea de impedir el fortalecimiento de las lineas defensivas enemigas.

Esta situacion va acompanada, desde fines del siglo XI, de una legislacion

especifica de condiciones muy favorables para los extremadanos y que sanciona

y regula definitivamente este comportamiento en la frontera, los fueros de

extremadura, cuya version mas acabada es la de la familia foral de Teruel-

Cuenca (de fines del siglo XII), que dota de ordenamiento juridico propio a todo

el lado cristiano de la linea fronteriza que va desde elMaestrazgo turolense a la

Mancha de Ciudad Real.5 En este momento, en que comienza el definitivo auge

de los reinos cristianos sobre Alandalus y habiendose eliminado el sistema de

parias o tributos de proteccion, que garantizaban (al menos en parte) la inmunidad

del territorio que las pagaba, la actitud de los habitantes de la ex t r e m a d u r a

es mas bien ofensiva, invirtiendo los terminos de lo que habia sido la sociedad

de frontera del periodo anterior, en que la inferioridad de condiciones hacia que

las algaras procediesen sobre todo de Sur a Norte y que la extremadura cristiana

se hallase mas bien a la defensiva. No obstante, incluso en estemomento (que es

el que ve nacer el Cantar de mio Cid), la convivencia se ve como algo normal y

el musulman es aceptado como vecino, bajo el estatuto juridico de mudejar (< ar.

ALBERTO MONTANER FRUTOS

5 Para una caracterizacion general, vease el volumen colectivo Las sociedades de frontera en la

Espana medieval: Sesiones de trabajo. II Seminario de HistoriaMedieval, Zaragoza, Departamento

de Historia Medieval [etc.], Universidad, 1993.

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

13A

and. m u dagˇgˇa n, ‘sometido’). Ademas, la funcion de los extremadanos, pese a las

incursiones citadas, cuyo fin era ante todo acopiar recursos para el mantenimiento

de los propios pobladores de la extremadura y de sus concejos, no fue la

de conquista (actividad reservada mas bien para las expediciones de la hueste

real), sino la de defensa del territorio fronterizo.

Una situacion bastante semejante se da, ya desde el siglo IX, en la frontera

bizantino- islamica.6 Del lado bizantino, segun la anonima Velitatio bellica y el

S t r a t e g i k o n de Kekaumenos, los _\ ______ o tropas fronterizas (en el segundo, c a .

1075, ya en el sentido especifico de ‘comandantes de frontera’) deben procurar

ante todo guardar la paz y vigilar la o___ o frontera; es decir, su mision no es

conquistar territorio enemigo, sino salvaguardar el propio. Para ello, deben estar

en buenas relaciones con los __          ____, los toparcas o jefes de los territorios

limitrofes con el imperio, de caracter mas o menos autonomo, pero a la vez

vinculados de una u otra forma a Bizancio. En consecuencia, se exhorta al

_\ _____ a que intercambie dones con esos toparcas y mantenga una relacion (al

menos aparente) de amistad, a fin de estar siempre avisado de sus intenciones y

prever posibles ataques por sorpresa. Es decir, una actitud de buena vecindad

vigilante, que significativamente Kekaumenos aconseja tambien a los propios

toparcas, mostrando asi la simetria de la situacion a ambos lados de la ray a

fronteriza. Ahora bien, si esta forma de actuar se revela basicamente igual a la

de los extremadanos hispanicos, no deja de haber entre estos y los _\ ______

algunas diferencias notables.Ante todo, no parece que estos estuviesen hacendados

en la frontera, como los antiguos limitanei romanos y luego bizantinos, sino

que se trataba de tropas especiales, amenudomercenarios extranjeros (_\______) ,

buenos conocedores del terreno y dedicados a la vigilancia de la frontera, los

cuales recibian por sus servicios una paga (R___), raciones para ellos (____-

_____) y otras de pienso (_____ μ ___) para sus monturas. En este aspecto, los

a______ recuerdan mas, mutatis mutandis, a las dos organizaciones opuestas a

ambos lados de la frontera andalusi, los murabi.t_ nmusulmanes y los caballeros

de las ordenes militares cristianas, que eran tropas regulares, asoldadas y

acantonadas en sus rabidas y presidios, si bien su ideario era en ambos casos de

guerra santa, frente a la mayor contemporizacion tanto de los a______ bizantinos

como de los colonos de la extremadura iberica.

Dentro de los a______, las tropas de frontera bizantinas incluian un cuerpo

6 Para la exposicion que sigue, me baso principalmente en Pertusi, A., ≪Tra storia e leggenda: akritai e

ghazi sulla frontera orientale di Bisanzio≫, enBerza,Mihai, y Stanescu, Eugen, eds., enActesduXI V

Congres International des EtudesByzantins:Bucarest, 6-12 septembre 1971, Bucarest, EdituraAcad.

R.S.R, 1974-1976, 3 vols., vol. I, pp. 237-283 (esp. pp. 238-248).

P

A14

especial, los ___          ___, ________ _ a          _____, terminos que significan etimologicamente

‘bandidos’ y luego ‘tropas de infanteria ligera’, que Pertusi describe

como ≪un corpo di truppe leggere, di origine straniera, piu o meno irregolari, al

soldo dello stato bizantino, per compiti speciali di osservazione e di informazione

di frontera≫.7 Se trata, por tanto, de algo mas parecido a los almogavares,

quienes, sin embargo, no dieron lugar a una produccion epica coetanea, aunque

sus hazanas, sobre todo en Bizancio, que dejaron imborrable huella en el folclore

griego,8 inspirasen recreaciones epicas cultas posteriores, como comentara en

su ponencia el Prof. Ayensa. No obstante, los a          _____ actuaban a veces por su

cuenta, como bandas de salteadores y rapinadores,9 a lo que responde su caracterizacion

en la tradicion epica bizantina, donde, por ejemplo, son los antagonistas

deDiyenis, a cuya esposa pretendenraptar.10 Desde este punto de vista, representan

mas bien el tipo del outsider que (como el desperado del western) goza de

personalidad propia en la epica de frontera. En todo caso, el terminomantuvo su

prestigioso valormarcial, pues se denomina a San Teodoro ≪gran apelates≫ tanto

en el Diyenis E, 891: “μ_ ___ _A____ μ__ ________, _e_ μ____ a       _____ ”,

como en el A, 1921: “μ_ ___ _A____ μ__ ________, _e_ μ____ a        _____.

El equivalente islamico de los a______ son los g. u z_h, literalmente, los que

participan en una g. a z w ( a h ), ‘algara o incursion rapida’ contra el enemigo,1 1 c o n

ALBERTO MONTANER FRUTOS

7 Pertusi, A., ≪Tra storia e leggenda…≫, c i t .,p. 247.

8 Vid. Ayensa Prat, Eusebi, ≪El recuerdo de los catalanes en la tradicion folklorica de Grecia≫, en sus

Baladas griegas. Estudio formal, tematico y comparativo, Madrid, CSIC (Nueva Roma, 10), 2000,

  1. 307-354.

9 De ahi que de ÷__ ( _ ) ____ derive el eslavo husar ‘bandido’, que, pese a la apariencia, no guarda

relacion con al. Husar, frances hussard, ingl. o esp. husar, que proceden del hungaro huszar [ husar].

Este, por otra parte, responde seguramente a la misma evolucion semantica de las voces griegas

comentadas, en tanto que derivado del serbocorata gu( r) sar o directamente de su etimo, el gr. biz.

_______, tomado a su vez del it. corsaro ‘corsario’ (Corominas, J., y Pascual, J. A., Diccionario

critico etimologico castellano e hispanico,Madrid, Gredos, 1980-1991, 6 vols., en vol. III, p. 433a).

10 Diyenis G, IV, 965-70 y VI, 115-805 = E, 1149-1605 = Z, VII, 1988-3859 (cito por Trapp, Erich,

Digenes Akrites: sinoptische Ausgabe der altesten Versionen,Viena, Osterreichische Akademie der

Wissenschaften-Institut fur Byzantinisk der Universitat Wien [Wiener byzantinische Studien,

VIII], 1971, pero E lo cito porAlexiu, Stilianos, ________ ______ ’______ (___ __ __________

__U ’!______) ___ __ ‰__μ_ __U ’__μ_»__, Atenas, Ermis (Biblioteca Filologica, 5), 1985; sigo,

para G, la traduccion deMoradell, Helena Diana, Digenis, Devgenij y ‘Umar:Versiones de un tema

epico en el entorno cultural bizantino, tesis de licenciatura inedita,Universidad de Zaragoza, 1989,

  1. 187-307, y para E, la de Ricks, David, Byzantine Heroic Poetry, Bristol, Bristol Classical Press

– New Rochelle NY, Caratzas, 1990, pp. 28-169).

11De este termino proceden los arabismos portugueses gazu, gaziva y algazua, que son, no obstante,

voces modernas, ligadas a las campanas norteafricanas y relacionadas, por tanto, con la pronunciacion

dialectal norteafricana . gzu y .gz_wwa (Corriente, Federico, Diccionario de arabismos y voces

afines en iberorromance.Madrid, Gredos, 1999, p. 334a). De su derivado .g_ zyah < ár. clás. . g_ zyah,

procede razzia, a traves del frances (pp. 421b-422a). Del sustantivo . g_z_ procede el arabismo castellano

gazi ‘berberisco’, pues era ≪vocablo con el que se designo a los voluntarios en la guerra santa,

particularmente a los norteafricanos que pasaban a Alandalus con dicha finalidad≫ (p. 333b).

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

15A

animo mas bien de obtener botin que de hacer una conquista (lo que, de todos

modos, tambien puede significar el sustantivo arabe), si bien posteriormente el

termino paso a designar especificamente las incursiones contra los infieles, de ahi

que . g_ z _ ≪later grew to be a title of honour reserved for those who distinguished

themselves in the ghazwa, and it became part of the title of certain Muslim

princes, such as the amnrs of Anatolia and more particularly the first Ottoman

sultans ≫ .12 Al margen de este uso honrifico, ligado al gih _ d, en la frontera arabobizantina

se designaba asi a tropas irregulares compuestas sobre todo por

mercenarios turcos y, por lo tanto, practicamente identicas a los a______ bizantinos,

salvo que a sueldo de la parte contraria, aunque originalmente parece tratarse

de poblacion local, mixta en cuanto a sus confesiones y bilingue en griego y

arabe, situaciones ambas que favorecerian la comunidad de motivos que se

aprecia en la literatura heroica relativa a las luchas entre a______ y giz _ h. La

equivalencia a_____ = . g_ z _ viene demostrada, como ha notado Pertusi,13 por la

aplicacion del primer termino a uno de los musulmanes al servicio del Emir, en

Diyenis G, I, 155: ≪!r __ __ _#_ $______#_ a_____ ____ μ ___≫ = ≪Pero uno

de los sarracenos, un dilemita guardian de la frontera…≫. Ademas del . g_ z _, el lado

islamico de la frontera conoce una figuramas cercana a los apelates, que recibe el

nombre de .su‘ l _ k, inicialmente ‘mendigo’, de ahi ‘vagabundo’ y, por ex t e n s i o n ,

‘maleante’. El termino estaba especializado en la Arabia preislamica para ref e r i rse

al beduino expulsado de su tribu y que actua en solitario por el desierto: ≪A

man could be expelled from his tribe for killing a kinsman or for conduct harmful

to the tribe, andmight wander alone (as as. u ‘ l _ k) or else attach himself to another

tribe as dj_ r≫ ,14 aunque en la practica se agrupa tambien a otros .s_ ‘ _ lik.15 Estas

bandas actuaron como mercenarios durante las primeras luchas contra Bizancio

y en la lucha por el califato, pero es solo bajo la dinastia ‘A b b _ s _ cuando s. u ‘ l _ k

pasa a designar un tipo de tropas irregulares:

“This term denoted quasi-military units composed of Arabs who invested a

province, established themselves there and practised brigandage on amajor

12 Melikoff, I., ≪G h_ z _≫, en Encyclopaedia of Islam…, Leiden, Brill, 1960- (cito por laWebCd Edition,

Leiden, Brill, 2003), vol. II, pp. 1043b-1045a (la cita en p. 1043b).

13 Pertusi, A., ≪Tra storia e leggenda…≫, cit., p. 251, n. 71.

14MontgomeryWatt,W., ≪Badw, III: Pre-Islamic Arabia≫, en Encyclopaedia of Islam…, c i t .,vol. I, pp.

889a-892a (la cita en p. 890b).

1 5 «Thus .K ays b. al- . H u d _ d i y y a of the Sal_l b. Ka^b b. ^Amr (Khuz_^a) was banished by his kinsmen

for involvement in the murder of a fellow-tribesman. He gathered around himself other k hu l a ‘ __’

and s s hu d h d h _d h. D. i r _ r. a l -K ha.tt._ b, a poet of the B a n _ Fihr (K. u r ays h), assembled a group of

clients and rebels ( murr _.k ); he carried out raids ( yug h_ r ), practised abductions ( yusb _ ) and stole

camels (al-D j u mah. _,T. a bak. _ t fuh. _l al-s hu^a r a\, Cairo 1394/1974, i, 250-251). The texts describe

them by the name of .s a\_likat al-^Arab≫ (Arazi, A., ≪.su^l_ k≫, en Encyclopaedia of Islam…, cit., vol.

IX, pp. 863a-867a; la cita en p. 864a).

P

A16

ALBERTO MONTANER FRUTOS

16 Arazi, A., ≪.su^l_ k≫, cit., p. 867a.

17 Cahen, Cl., y Taeschner, Fr., ≪Futuwwa≫, en Encyclopaedia of Islam…, cit., vol. II, pp. 961a-965a (la

cita en p. 963b).

18 Barrero, Ana Ma., ≪Los derechos de frontera≫, en Las sociedades…, cit., pp. 69-80 (la cita en p. 69).

19 Veanse al respecto las juiciosas refl exiones de Hook, David, ≪Digenes Akrites and Old Spanish

Epics≫, en Beaton, Roderick, y Ricks, David, eds., Digenes Akrites: New approaches to Byzantine

Heroic Poetry, Londres,King’s College London Centre for Hellenic Studies – Aldershot, Variorum,

1993, pp. 73-85.

20 Ricks, D., Byzantine Heroic Poetry, cit., p. 7 y 12. La referencia en el segundo parrafo remite a

Beaton,Roderick, ≪WasDigenesAkrites an Oral Poem?≫, en Byzantine andModern Greek Studies,

7 (1981), pp. 7-27.

scale, and with such success that garrisons of regular troops were unable to

dislodge them. At times of civil war or armed struggle, their services were

sought; they took part in operations in amercenary capacity.On conclusion

of these operations, they were expected to return to their homes.

In his homily, the mukadd _ Kh_lid b. Yaz _ d takes pride in the fact that

at one time in his life, he had been a member of the .s _ ‘ _ lik al-Djib _ l and

of the zaw_.k_l al-S h_ m. The two terms seem to be equivalents; in fact, in

both cases it is a reference to seasoned Arab forces playing a dual role as

mercenaries and brigands.”16

En un momento dado tendio a producirse una confluencia terminologica entre

. g

_

z

_

,

  1. s. u

‘

l

_

k

y

f

a

t

a, literalmente ‘

joven’, luego ‘

forajido’ y, por ultimo (

y

entre otras

acepciones), ‘miembro de determinados grupos armados’, ≪But it seems necessary

tomake a distinction in principle between the urban fat_ and thes. u ‘ l _ k, the knighterrant

of the desert (even if he derives fromthe proto-Arab fat _ or the dja v _ nmard

of Persian tradition); and although, in the frontier zone, the fat _ may be replaced

by the gh_ z _, for the rest he is a phenomenon of wider occurrence, and even there

generally coexisted with the other without confusion≫.17

En suma, puede apreciarse que, como ha senalado Ana Barrero, ≪ciertamente

las condiciones de vida en regiones de frontera dan lugar a unas formas de organizacion

y convivencia y generan unas normas que, transcendiendo las coordenadas

espaciales, ofrecen cierta similitud≫.18 Por las mismas razones, aunque no pueda

admitirse la simplificacion practicada desde determinadas corrientes de la sociologia

de la literatura, que ven las obras literarias como meros reflejos directos del

entorno (de los acontecimientos y de la ideologia vigente), cabe esperar de estas similitudes

de las sociedades de frontera determinadas semejanzas en sus producciones

literarias.19Al principio de estas lineas he aludido al western como aceptable punto

de comparacion para determinar, desde nuestro propio canon, el sentido de una

epica de frontera. La analogia, no obstante, puede apurarse y Ricks ha senalado

ya un par de paralelismos de interes que iluminan la cuestion ahora planteada:20

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

17A

“It would also give Akrites that role he evidently possesses as the incarnation

of all the valour of the wild East: Manouel’s campaign [i e. that of

Manouel Komnenos] could be mythically described as the revival of the

‘spirit of Akrites’ just as U. S. president might cite heroes of Western films

in support of his policies or style.

Akrites is a symbolic hero. He is not a hero, like the Cid, whose real-life

activities are documented: to search for his historical origins is as fruitless

as to search for the real origins of the Lone Ranger. This analogy is not

made in jest. The Texas Rangers were a real, but semi-official institution,

like the akritai, and perhaps in comparable circumstances, and in English

the term Ranger has the same spirit of doughty resistance against the

incursors. […] The important thing to note is the element of nostalgia:

although the Lone Ranger as we have him owe something to frontier

legends, his popularity is conditioned by the psychological needs of a new

era. What these psychological needs were in the case of Akrites and the

Byzantines is less easy to establish, but Beaton (1989) is surely right to

stress a sense of loss about the Eastern oart of the empire. At any rate, we

must be careful to discriminate between our specimens of Byzantine

heroic poetry as much it terms of their relation to historical events as in

other ways: there is not a historical background to the poems collectively ” .

Vistos estos rasgos generales, y aun sin entrar aqui en el problema del

trasfondo historico y de la historicidad misma de la epica fronteriza, aspecto al

que atendera el Prof. Badenas en su intervencion, si resulta claro que la actitud

mas o menos contemporizadora de los vigilantes de la frontera, compartida en

ambos extremos del Mediterraneo, comparece en sus respectivas manifestaciones

del subgenero epico estudiado. De este modo, en el caso especifico de la

literatura heroica relacionada con las luchas fronterizas, hay una serie de

elementos comunes a sus diversas manifestaciones que son precisamente los

que pretendo explorar aqui. Para ello, ademas de senalar algunas caracteristicas

generales de los diversos subgeneros involucrados, es necesario establecer un

corpus de obras que, en los diversos ambitos estudiados (el romanico, el bizantino-

eslavo y el islamico), respondan a los patrones de esa modalidad especifica

constituida por la epica de frontera.

En el ambitomedieval romanico, ambos tipos de conflicto (externos e internos)

se integran inicialmente en unmismo genero, la epica en sentido estricto, es decir,

una poesia, habitualmente cantada, de tema heroico (las hazanas individuales o,

mas rara vez, colectivas realizadas en torno a la venganza o a la guerra, ya sea

contra pueblos vecinos o intestina), compuesta en versos largos con cesura que se

agrupan en tiradas monorrimas de longitud variable, desarrollada mediante un

P

A18

ALBERTO MONTANER FRUTOS

determinado corpus formular y estructurada usualmente en torno a los polos de

agravio y desagravio.21 En la literatura francesa, la de mayor corpus epico entre

las romanicas medievales,22 el genero esta dominado por la matiere de France,

centrada, a su vez, en la figura imperial de Carlomagno, respecto del cual se

ordenan los principales tipos argumentales, como ya advertia, en las postrimerias

del siglo XII, ≪uns gentis clers≫,23 Bertrand de Bar-sur-Aube, que en el proemio de

su Girart de Vienne repartia las chansons de geste del momento en tres gestes,

centrada cada una en un linaje, pero diferenciadas tambien en virtud de la

relacion que sus protagonistas guardasen con el monarca frances: la del propio

C a r l o m a gno y su dinastia (o ciclo del rey), la del vasallo leal Garin de Monglane

y su linaje (en particular Guillaume d’Orange, que da tambien nombre al ciclo), y

la del vasallo rebelde Doon de Mayence y sus descendientes. Pero veamos sus

propias palabras:24

“A Seint Denis, en la mestre abaie,

trovon escrit, de ce ne doute mie,

dedanz un livre de gran encensorie,

n’ot que trois gestes en France la garnie;

ne cuit que ja nus de ce me desdie.

Des rois de France est la plus seign o r i e ,

et l’autre apres, bien est droiz que jeu die,

fu de Doon a la barbe fl o r i e ,

21 Para esta caracterizacion, vease Rodriguez Velasco, Jesus, Guia para el estudio de la literatura

romanica medieval, Salamanca, Universidad, 1998, vol. I, pp. 71-75 y 80-82; Montaner, Alberto,

ed., Cantar de mio Cid, Barcelona, Critica (Clasicos yModernos, 1), 2000, pp. 235-238, y ≪Epics≫,

en Dictionary of Literary Biography, Columbia, Bruccoli Clark Layman, [en prensa]; Zink,Michel,

Litterature francaise du Moyen Age, 2.a ed. rev., Paris, Presses Universitaires de France, 2001,

pp.6 9 – 7 5 .

22 Una apretada sintesis da Zink, Michel, en Litterature francaise…, cit., pp. 75-83. El lector

hispanohablante tiene una buena vision de conjunto en Riquer, Literaturas medievales…, cit., pp.

121-229. Para mas detalles, remito a la amplia, pero selecta bibliografia ofrecida por Rodriguez

Velasco en Guia…, cit., vol. I, pp. 51-110. En la exposicion que sigue no he tenido en cuenta los

remaniements en prosa, que pertenecen a una categoria mas bien novelesca, donde a los elementos

epicos se funden paulatinamente rasgos del roman caballeresco.

23 ≪Un gentil clerigo≫, en el sentido medieval de ‘hombre de letras’ (Bertrand de Bar, Girart de

Vienne, ed. de Doughery, D. M., y Barnes, E. B., en La Geste de Monglane, Eugene, University of

Oregon Press, 1966, vol. I).

24 Bertrand de Bar, Girart de Vienne, 9-20 y 44-57 (doy la traduccion de Rodriguez Velasco, Guia…,

c i t ., vol. I, pp. 120-21). Comentan este pasaje, entre otros, Heintze, Michael, ≪Les techniques de la

formation de cycles dans les chansons de geste≫, en Besamusca, Bart, ed., Cyclification: the

Development of Narrative Cycles in the Chansons de Geste and the Arthurian Romances,

Amsterdam-Nueva York, North-Holland, 1994, pp. 21-58, y Bautista, Francisco, ≪La tradicion

epica de lasE n f a n c e s de Carlomagno y el Cantar de Mainete perdido≫, Romance Philology, LV I

(2003), [en prensa].

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

19A

cil de Maience, qui molt ot baronnie.

El sien lignaje ot gent fiere et hardie;

de tote France eussent seign o r i e ,

et de richece et de chevalerie,

se il ne fusent palin d’orgeuil et d’envie.

[…]

De ce lignaje, qui ne fist se mal non,

fu la seconde geste.

La tierce geste, qui molt fist a prisier,

fu de Garin de Monglenne au vis fier.

De son lignaje puis ge bien tesmongn i e r

qu’il ni ot _I_ coart ne lannier,

ne traitor ne vilein losengier:

einz furent sage et hardi chevalier,

et conbatant et nobile guerrier.

Einz roi de France ne vodrent jor boisier;

lor droit seignor se penerent d’aidier,

et de s’annor en toz leus avancier.

Crestiente firent molt essaucier,

et Sarrazons confondre et essillier”.

“En San Denis, en la abadia magistral,

se halla escrito, no hay ni que dudarlo,

en un libro de gran ancianidad

que no hay mas que tres gestas en la hermosa Francia,

y supongo que en esto nadie me desdira.

De los reyes de Francia es la mas importante,

y otra, despues, que debo mencionar,

es la de Doon, de la barba cana,

aquel de Mayence [= Maguncia], que fue muy noble.

Su linaje estuvo lleno de gente fiuera y valiente,

y hubiera senoreado toda Francia,

tanto con su riqueza como con su caballeria,

si no hubiesen mostrado orgullo y envidia. […]

De este linaje, que no hizo sino males,

trata la segunda gesta.

La tercera geste, que es mucho de preciar,

trata de Garin de Monglane, el del gesto fiero.

De su linaje podria yo ser buen testigo

de que no hubo ni un cobarde ni un perezoso,

P

A20

ni un traidor ni un vil maldiciente;

que todos fueron prudentes y valientes caballeros,

y combatientes y nobles guerreros.

A ningun rey de Francia quisieron traicionar,

a su senor de derecho se tomaron la pena de ay u d a r ,

y de acrecentarle el honor y la reputacion.

Hicieron ensalzar la cristiandad

y confundieron y expulsaron a los sarracenos”.

A partir de esta clasificacion, el grueso de las chansons de geste, no solo las

que circulaban ya a fines del siglo XII sino las que se compusieron en los dos

siglos siguientes, se puede agrupar en tres ciclos epicos. Al primero, el ciclo del

rey, pertenecen, entre otros, Berte aus grans pies (conservado en la version de

Adenet le Roi), Basin, el Pelerinage Charlemagne, la Chanson d’Aspremont, la

Chanson des Saisnes de Jean Bodel d’Arras, Galien, Fierabras, Otinel, Anseis

de Carthage, Gaydon y la Mort Charlemagn e. Un grupo especifico dentro del

ciclo del rey (que a veces se considera un ciclo propio) es el consagrado a la

expedicion de Carlomagno a la Peninsula Iberica, que culmina en el desastre

de Roncesvalles. Este grupo, que es sin duda el germinal de la epica francesa,

incluye la Chanson de Roland en la version de Oxford (c a. 1100) y las

posteriores (entre las que destaca la de Venecia), asi como, ya en el siglo XIV,

L’Entree en Espagne y La prise de Pampelune (c a. 1328), de Niccolo da

Verona. A ellos se suman dos cantares que desarrollan las enfances de

Carlomagno, el anonimo Mainet del siglo XII y el Charlemagn e compuesto por

Girart d’Amiens a comienzos del siglo XIV, los cuales, perteneciendo

netamente al ciclo del rey, relatan sus aventuras juveniles en Toledo, con lo

que anticipan en la biografia del mismo el tema rolandiano. Por su parte, el

ciclo de Garin, tambien denominado ciclo de Guillaume d’Orange, agrupa unos

veinticinco cantares relativos, principalmente, a Garin de Monglane (que

protagoniza el cantar de igual titulo y las correspondientes Enfances) ; a sus

hijos Girart de Vienne y Hernaut de Beaulande (heroes de los cantares

homonimos); a su nieto e hijo de Hernaut, Aymeri (Aymeri de Narbonne, Les

Narbonnais y La mort Aymeri); a su biznieto e hijo de Aymeri, Guillaume (con

un subciclo biografico completo, compuesto por las Enfances Guillelme, Li

coronemenz Loois, Le charroi de Nimes, La prise d’Orange, la Chancun de

Guillelme, el Aliscans y Le moniage Guillelme) y, en fin, al sobrino de este,

Vivien (Enfances Vivien, Chevalerie Vivien). Por ultimo, el ciclo de Doon de

M ayence (que abarca el poema homonimo y los comprendidos por la Geste de

N a n t e u i l) se amplia en el de los vasallos rebeldes, que reune una serie de

poemas sin vinculos expresos, pero de asunto similar, como Gormont et

ALBERTO MONTANER FRUTOS

Isembert, Girart de Roussillon, La Chevalerie Ogier, Renaut de Montauban

(tambien conocido por Quatre fils Aymon) y Raoul de Cambrai.

La mayoria de las obras agrupadas en estos tres ciclos, no solo las del

tercero, entran dentro de la epica del interior, basada en este caso en las tensiones

propias de la sociedad feudal, en particular las que afectan al equilibrio

politico entre el rey y sus grandes feudatarios o a las luchas entre estos

ultimos. Ahora bien, las que narran las campanas de Carlomagno (como la

Chanson d’Aspremont, la Chanson des Saisnes o el Fierabras) y de sus

caballeros (como el Gui de Borgogne y el Anseis de Carthage), asi como buena

parte de las hazanas de Guillaume d’Orange (en Le charroi de Nimes, La prise

d’Orange, Chancun de Guillelme o Aliscans) y de sus parientes (en Aymeri de

Narbonne o en Les Narbonnais), e incluso varios episodios del ciclo de los

vasallos rebeldes (como el del enfrentamiento del heroe con el caudillo

sarraceno Brehier en La Chevalerie Ogier) pertenecen al ambito de la epica del

exterior. Esto sucede en particular, como es obvio, con el grupo referido a

las aventuras de Carlomagno en Espana, tanto las de juventud ( Mainet,

Charlemagn e) como las de madurez (Chanson de Roland, L’Entree en

Espagne, La prise de Pampelune).

A este conjunto de ciclos, bien establecido ya a fines del siglo XII, se suma

a lo largo del mismo una segunda hornada epica, que comprende las canciones

de cruzada propiamente dichas. Entre ellas cabe distinguir, por un lado,

las que se basan de forma mas o menos fiel en los sucesos de la primera

cruzada, como la perdida Chanson d’Antioche de Richard le Pelerin y su

refundicion por Graindor de Douai, que agrupa en un largo poema ciclico la

Chanson d’Antioche, la Chanson des Chetifs y la Chanson de la conquete de

Jerusalem (o Prise de Jerusalem); por otro, el ciclo legendario, con gran

componente fantastico, de Godofredo de Bouillon, en el que destacan la

Naissance du Chevalier au Cygne y Le Chevalier au Cygne et la fin d’Elias,

pero dentro del cual estan mas ligados al reino latino de Jerusalen La

Chretiente Corbaran y La Prise d’Acre. Obviamente, estos poemas entran, por

definicion, en el ambito de la epica de cruzada, pero sucede lo mismo con la

m ayoria de los poemas anteriores adscritos a la epica del exterior, que ya

habian adoptado el mismo punto de vista radical y cuyos heroes, segun los

versos ya citados, ≪Crestiente firent molt essaucier, / et Sarrazons confondre

et essillier≫, mientras que solo los cantares referidos a las mocedades de

Carlomagno y algun otro, como Floovant (relacionado con el ciclo del rey) y

la Prise de Cordres et de Sebille (perteneciente a la rama de los hermanos de

Guillaume d’Orange), se adscriben mas bien a la epica de frontera, alguno de

cuyos motivos, no obstante, comparece en poemas donde predomina la

modalidad de cruzada.

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

21A

En la produccion hispanica,25 ademas de los poco numerosos cantares de

gesta (que fueron mas que los conservados, en todo caso), comparten coetaneamente

sus temas, pero no su forma, las leyendas epicas en prosa, de las que no

siempre es facil diferenciarlos, dado que, como es bien sabido, lamayor parte de

la epica hispana se ha preservado en prosificaciones cronisticas y no en su

forma original versificada. En cuanto a su adscripcion, el ciclo de los condes de

Castilla (integrado por los cantares de Los Siete Infantes de Lara y el Romanz

del Infant Garcia, las leyendas de La Condesa Traidora y El abad don Juan de

Montemayor, y el Poema de Fernan Gonzalez, ligado tematicamente a este

grupo, aunque escrito en cuaderna via) y el ciclo navarro-aragones (compuesto

por las leyendas de Sancho Abarca y La Reina Calumniada, ademas del presunto

cantar de La Campana de Huesca), asi como el Cantar de Sancho II y la

leyenda (o anecdota pseudo-historica) de la Peregrinacion de Luis VII, pertenecen

a la categoria de la epica del interior, si bien Los Siete Infantes de Lara y el

Poema de Fernan Gonzalez funden inextricablemente a su argumento elementos

de la epica del exterior, la de frontera el primero y la de cruzada el segundo.

En cambio, el tipo especifico del vasallo rebelde no cuenta con mas representantes

que Bernardo del Carpio y, en cierta medida, la version conservada en

verso de las Mocedades de Rodrigo, las cuales, no obstante, presentan mas

cercania con Li coronemenz Loois que con cualquiera de las chansons del ciclo

de Doon de Mayence, y que, por otro lado, poseen algun episodio de tematica

fronteriza. A esta ultima categoria pertenecen el Cantar de mio Cid y un poema

de importacion francesa, el M a i n e t e, mientras que a la epica de cruzada se

anadiria el fragmentario Roncesvalles y, en la medida en que su brevedad

permite una adscripcion concreta, el Epitafio epico del Cid.26

Queda, por ultimo, la controvertida existencia de un supuesto Cantar de la

mora Zaida,27 a cuyo influjo se ha atribuido, ademas, la presencia de los principales

motivos de la epica de frontera en poemas como el Floovant o el Mainet.

Sin embargo, el analisis de los textos que se refieren a las relaciones entre Zaida

P ALBERTO MONTANER FRUTOS

A22

25 La mejor sintesis sobre la epicamedieval espanola sigue siendo la ofrecida porDeyermond, Alan, en

El ≪Cantar de mio Cid≫ y la epica medieval espanola, Barcelona, Sirmio (Jaume Vallcorba Ed.),

1987; el mismo autor ofrece una discusion complementaria y amplia bibliografia en La Literatura

perdida de la Edad Media castellana. Catalogo y estudio, I: Epica y romances, Salamanca,

Universidad, 1995. Dichas exposiciones pueden complementarse con Montaner, ≪Epics≫…, cit.

26 Sobre esta corta pieza, que no suele figurar en los repertorios de la epica medieval espanola, puede

verse ahora Montaner Frutos, Alberto, ≪El epitafio epico del Cid≫, en Actas do IX Congreso

Internacional da Asociacion Hispanica de Literatura Medieval (A Coruna, 18-22 de setembro de

2001), A Coruna,Universidade, [en prensa].

27 Vid. Menendez Pidal, Ramon, La Espana del Cid, 7a ed., Madrid, Espasa-Calpe, 1969, vol. II,

  1. 762-766.

y Alfonso VI (desde la Chronica Regum Legionensium de Pelayo de Oviedo

hasta la Estoria de Espana de Alfonso el Sabio) revelan simplemente la ex i s t e ncia

de una anecdota legendaria, sin trama argumental propiamente dicha y

desarrollada eminentemente en los medios historiograficos, a fin de conciliar

noticias de diversa naturaleza. Sin duda, el componente legendario de dicha

anecdota enlaza con algunos motivos de la epica de frontera, pero su brevedad

y la falta de noticias sobre una difusion temprana impiden concederle el

caracter germinal que a menudo se le ha dado.28

A esta produccion epica, desarrollada en plena Edad Media, se suma, a fines

de la misma, parte del romancero. Incluso si el genero romanceril, sobre cuya

genesis hay serias dudas, no procediese de la fragmentacion de los poemas epicos

(como defendio Menendez Pidal), sino que hubiera surgido como una forma

lirico-narrativa independiente que atrajo despues a su esfera esos materiales

epicos, resulta evidente que los romances viejos (es decir, los recogidos por escrito

a partir de la tradicion oral viva a fines del siglo XV o en la primera mitad del

siglo XVI), cuando poseen contenido epico, se vinculan a menudo a alguno de los

poemas conocidos directa o indirectamente por fuentes anteriores. De todas

formas, pese a estas conexiones epicas innegables, los romances se alinean con el

resto de la poesia baladistica europea tanto medieval como posterior, por lo que

deben ser tratados de modo independiente. En la medida en que retoma episodios

de la epicamedieval, el romancero se adscribemas bien a la epica del interior, con

algunos vestigios de la de cruzada y casi ninguna presencia de la de frontera

(salvo motivos sueltos en algunos romances de los Siete Infantes de Lara o del

Cid), excepcion hecha de algunos romances del ciclo carolingio, que desarrollan

un argumento emparentado con Floovant y Mainete.

Por contra, las vicisitudes de la prolongada lucha con Granada, que se estanca

desde finales del siglo XIV hasta el impulso final que lleva a la conquista de

1492, dan pie a una renovacion de tales temas en el subgenero especifico del

romancero de frontera, del que se ocupara particularmente en este mismo

coloquio Paloma Diaz-Mas. Aunque su nombre sugiera, naturalmente, su

adscripcion a la que vengo denominando epica de frontera, hay que advertir que

no siempre es asi, pues (como es normal en estos casos) en mas de uno predomina

el tono de exaltacion que se ligamas bien a la epica de cruzada, lo que en parte

guarda relacion con la propia heterogeneidad de su composicion, dado que en ella

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

23A

28 Vid. Deyermond, A., La literatura perdida… cit., pp. 124-127; Catalan, Diego, La epica espanola:

Nueva documentacion y nueva evaluacion. Madrid, Fundacion Ramon Menendez Pidal, 2001, pp.

61-62, y Montaner Frutos, Alberto, ≪La mora Zaida, entre historia y leyenda≫, en Taylor, Barry, y

West, Geoffrey, eds., Historicist Essays on Hispano-Medieval Narrative in Honour of Roger M.

Walker, Londres,Modern Humanities Research Association, [en prensa].

semezclan lo tradicional y lo erudito, locoetaneo y lo tardio, a veces en lamisma

pieza, como es el caso de Elmoro de Antequera.29 Por ultimo, una floracion tardia

(a fines ya del siglo XVI) ofrecera el romancero morisco, que alude a la misma

situacion desde el punto de vista andalusi, pero con un tratamientomas amoroso

que epico y en un marco suntuario donde predomina la ecfrasisminuciosa para

deleite de los sentidos, aspectos que en parte se daban ya en los romances de

frontera. Pese a su caracter mas lirico y a su naturaleza artificiosa, que lo alejan

de la literatura propiamente heroica, este subgenero romanceril hereda la admiracion

por el otro que, como ya he indicado, suele darse en la epica de frontera.

De las restantes literaturas romanicas, solo la italiana y la occitana conservan

testimonios epicos, en general muy influidos por el modelo frances.30 La primera

no conoce, hasta el siglo XIV, sino textos compuestos en una lengua mixta literaria,

el franco-italiano, centrados en las intervenciones carolingias en Espana,

como Berta de li gran pie, Karleto, el Rolandin o Enfances Roland y los ya citados

Roland de Venecia, Entree en Espagn e y La prise de Pampelune, mas algun otro

cantar de distinto tema, como el Huon d’Auvergn e. No obstante, a partir del siglo

XIV se desarrolla una epica en italiano propiamente dicho, que continua la linea

tematica de las obras anteriores, con titulos como La Spagn a (ca. 1350-1380) y, a

su zaga, Li fatti de Spagna, o los numerosas poemas epicos de Andrea di

Barberino (seud. de Jacopo deMangiabotti, que florecio entre 1370 y1431), entre

las que destacan I reali di Francia, Guarino Meschino, Ugone d’Alvernia y

Aspramonte. Estas piezas estan ya en octavas reales y se apartan de los modelos

epicos propiamente medievales para recibir un notable influjo de la narrativa

caballeresca, anunciando asi la epica culta renacentista de un Boiardo o un

Ariosto, en lo rolandiano, o un Tasso, en las campanas de Tierra Santa. Como se

ve, la produccion italiana se centra en la epica de cruzada, salvo el Karleto, que,

como adaptacion del Mainet, participa de los rasgos de la epica de frontera.

El caso occitano guarda bastantes paralelismos con el italiano, aunque

desarrolla personalidad propia en fechas mas tempranas.31 Ademas de dos

poemas conservados en lengua hibrida franco-provenzal, el ya mencionado

Girart de Roussillon (conocido tambien por su titulo en provenzal, Girart de

Rossilho) y el Aigar e Maurin, la epica occitana consta de tres obras relaciona-

P ALBERTO MONTANER FRUTOS

A24

29 Vid. Diaz-Mas, Paloma, ed., R o m a n c e r o, est. prel. Samuel G. Armistead, Barcelona, Critica

(Biblioteca Clasica, 8), 1994, num. 38, pp. 184-186.

30 Cf. Riquer, Literaturas medievales…, cit., pp. 185-89. Para una exposicion mas detallada, centrada

en los aspectos estilisticos, vease Cabani, Maria Cristina, Le forme del cantare epicocavalleresco,

Lucca, Maria Pacini Fazzi (L’Unicorno, 2), 1988.

31 Anadase al pasaje de Riquer mencionado en la nota anterior, Rodriguez Velasco, Jesus, ed.,

Daurel y Beton: Cantar de gesta occitano del siglo XIII, Valladolid, Universidad, 2000, pp. 20-

24, y, del mismo autor, Guia…, cit., p. 6 y 108-110.

das con el ciclo del rey: un Firabras traducido del frances y dos poemas rolandianos,

Rollan a Saragossa y Ronsasvals, que, aun con claros antecedentes franceses,

presentan notas originales. A ellos se anade un cantar singular por varios

aspectos, el Daurel e Beto, que en ultimo termino se inscribe en el subciclo de

Beuve de Hantone (uno de los ligados al ciclo de los vasallos rebeldes). Tambien

pertenecen a este genero dos cantares de cruzada, uno (conservado fragmentariamente)

sobre la primera en Tierra Santa, la Canso d’Antiocha, de Gregori

Bechada, que vierte al occitano la perdida cancion homonima francesa, y otro

sobre la cruzada interna contra los albigenses, la Canso de la Crozada, obra en

dos partes, la primera de Guilhem de Tudela y la segunda anonima, con la

particularidad de que esta es favorable a los cataros y no a los cruzados. A ellas

se puede anadir otro cantar de argumento contemporaneo, la Guerra de Navarra

(1276) de Guilhem Anelier de Tolosa, que ofrece un caso excepcional de epica

del interior basada en la experiencia vivida por el autor y no en hechos legendarios.

32 De los otros textos, el Girart de Roussillon se adscribe tambien (como se ha

visto) a la epica del interior, al igual que Daurel e Beto y Aigar e Maurin ( salvo

que en este la accion transcurre en Inglaterra, y no en Francia), y el resto lo hace

a la de cruzada, si bien el Rollan a Saragossa incorpora motivos de la epica de

frontera y la segunda parte de la Canso de la Crozada se alinea, en cierto modo,

con el ciclo de los vasallos rebeldes y, por tanto, con la epica del interior.

Pasando de aqui al extremo oriental del mediterraneo, donde, como queda

dicho, se advierte por igual la importancia de la frontera comomarco de la literatura

heroica, se encuentra, no obstante, una situacion de conjunto algo distinta,

sobre todo por la escasa floracion de una epica propiamente dicha y por la

aparicion de elementos que en occidente sonmas propios de la narrativa caballeresca,

no solo por el papel otorgado al amor, sino por la relacion de lances mas

novelescos y un mayor cumulo de elementos maravillosos, cuando no directamente

fantasticos. En el ambito bizantino se documenta una produccion epica

reducida (al menos en testimonios conservados) y de tipo popular,33 termino que

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

25A

32 Para esta obra, que no siempre aparece recogida en los repertorios de epica provenzal, puede verse La

Guerra de Navarra = Nafarroako Gudua, ed. facs., con transcr., trad. cast. y vasca, y est. de Maurice

Berthe et al., Pamplona, Gobierno de Navarra, 1995, 2 vols.

33 Para una vision de conjunto, veaseKrumbacher,Karl, Geschichte der byzantinischen Litteratur von

Justinian bis zumende des ostromischen Reiches (527-1453), ed.A. Ehrhard yH. Gelzer,Munich, C.

  1. Beck / O. Beck, 1897, pp. 827-833, y, del mismo autor, Letteratura Greca Medievale, trad. e note

Salvatore Nicosia, Palermo, Istituto Siciliano di Studi Bizantini e Neoellenici, 1970, pp. 71-74;

Beck, Hans-Georg, Geschichte der byzantinischen Volksliteratur, Munich, C. H. Beck, 1971, pp. 48-

97; no tengo aqui en cuenta la que denomina ≪historische Epik≫ Herbert Hunger en Die hochspra –

chliche profane Literatur der Byzantiner,Munich, C. H. Beck, 1978, vol. II, pp. 111-115, dado que se

trata mas propiamente de panegiricos cultos o de historiografia en verso, o de una mezcla de ambos,

dotada de ≪enkomiastisch-historischen Charakter≫.

aqui posee sobre todo connotaciones linguisticas, ya que se refiere a textos

escritos en una lengua mas proxima a la __ μ _____ o neogriego coloquial

( l i t e r a lmente, ‘popular’) que a la ______»____ o variedad arcaizante (literalmente,

‘depurada’) de la literatura culta. Como en el caso romanico, es una poesia

narrativa de tema heroico compuesta en versos largos (los llamados versos politicos,

de quince silabas en dos hemistiquios de 8 + 7, con fuerte cesura). Un unico

poema, posiblemente del siglo XIV, el Belisario (_______ __U __________), que

retoma la leyenda del general de Justiniano injustamente tratado, se situa en el

ambito de la epica del interior. Frente a ella, la epica de frontera tambien cuenta

con un solo poema epico propiamente dicho, el Diyenis Acritas (________

______ \______ ), aunque haya otras composiciones que se relacionan con el.

De esta obra se conservan dos versiones antiguas, la delms. de Grottaferrata (G)

y la del ms. del Escorial (E), a las que se podria unir la perdida redaccion Z, si

Trapp esta en lo cierto al reconstruir el arquetipo comun a los mss. de

Trebizonda (T), Andros (A) y Pasjalis (P).

A ella se suman dos o_ μ ___ mas recientes, pero que sin duda remontan a

epoca bizantina: la Cancion de Armuris (T_ o_μ_ __U \__μ_»__), transmitida

por dos mss. del siglo XV y conservada de forma bastante fiel en la tradicion

oral de Chipre como Azguris (\_%_____), y El hijo de Andronico ( ^&_ e __U

\__________), transmitido por tres mss. tardios del transito del siglo XVIII al

XIX y que tambien ha pervivido en la tradicion oral. Estas ultimas composiciones,

que sin duda fueron mas que las conservadas, son mucho mas breves que

el Diyenis y se acercan, por su extension y estructura, al genero baladistico, las

_____»___, bajo cuya forma han pervivido los temas epicos en la tradicion

neogriega. En especial, destaca el ciclo de las a______ _____»___ o ‘baladas

acriticas’, cuyo nucleo restringido es el de las composiciones referidas ex p r e s amente

a Diyenis, como las canciones chipriotas sobre el rapto de la hija del rey

Levandis por dicho heroe y sobre la lucha de este con Caronte, o las canciones

cretense y pontica sobre su muerte. Algunos estudiosos han conjeturado que

estas _____»___ proceden directamente de antiguas cantinelas acriticas, que

constituirian precedentes, si no directamente integrantes, del poema epico

bizantino, hasta el punto de que en su edicion del Diyenis E, Alexiu considera

cada canto como una composicion independiente y el conjunto del texto como

una suerte de cancionero acritico y no como un poema unitario, planteamiento

mantenido por Ricks en su edicion bilingue, aunque puesto en duda por el

analisis de la estructura de G realizado por Moradell. Sea como fuere, esta claro

que el genero baladistico presenta en Grecia un notable desarrollo tradicional,

gracias al cual se han podido recuperar de la tradicion oral numerosos especimenes

y que, aparte del breve ciclo acritico en sentido estricto, se hallan otras

_____»___, como pueda ser el caso de las varias que tratan de la lucha de un

P ALBERTO MONTANER FRUTOS

A26

heroe contra un dragon, que continuan los viejos temas y motivos epicos,

aunque no deriven directamente de los viejos poemas medievales, como sucede

en el romancero hispanico y, en general, en la tradicion baladistica paneuropea.34

En este sentido, merece citarse el llamado ciclo de los Ducas, que se adscribe en

parte a la epica del interior y se acoge al tipo del vasallo rebelde, con _____»___

como Constantino y el emperador (K__________ __d i ‘_____»), Constandas

(K_______) o Porfiris (*___»__), a la que tambien se asemeja Teofilactos

(__U ____»______).

Aunque alejadas ya de la frontera islamica, es necesario citar aqui las

c o n exiones eslavas del ciclo acritico,35 gracias a la traduccion y adaptacion en

prosa del Diyenis, la Gesta de Devgenij (Devegenievo Dejane), efectuada en la

rus’ de Kiev y, por tanto, en el periodo comprendido entre 1054 y 1224 (mas

probablemente en el siglo XII), aunque tambien se ha defendido su importacion

en la segunda influencia sud-eslava en Rusia, lo que situaria elDevgenij en el

Moscu del siglo XV. La obra, de la que existen dos redacciones, se ha transmitido

en cuatromanuscritos, todos ellos dieciochescos, salvo el que fue del conde

M u s i n – P u_kin (de donde sus siglas, M- P), destruido durante el incendio de

Moscu de 1812, una miscelanea de obras del periodo de Kiev copiada en los

siglos XV-XVI y que, entre otras piezas, contenia ademas el Cantar de las

huestes de Igor (Slovo o polku Igoreve), una de las principales creaciones de la

Edad Media rusa, compuesta a fines del siglo XII. Aunque ambas piezas constituyen

muestras de la epica del exterior, el Devgenij pertenece inicialmente a la

epica de frontera (como su modelo bizantino), mientras que el I g o r lo hace a la

de cruzada contra el p o gnanij Polov_inie ≪polovtsiano pagano≫,36 aunque en

este caso el sentimiento de fondo es mucho mas nacionalista que religioso:37

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

27A

34 Vid. Politis, Linos, ≪L’epopee byzantine de Digenis Akritas. Problemes de la tradition du texte et des

rapports avec les chansons akritiques≫, en Atti del Convegno Internazionale sul tema: La poesia

epica e la sua formazione, Roma,AccademiaNazionale dei Lincei, 1970, pp. 551-581 (reimpr. en su

Peleographie et litterature byzantine et neo-grecque, prol. D. Zakynthinos, Londres,Variorum, 1975,

cap. XX); Beaton, Roderick, ≪Digenes Akrites and Modern Greek Folk Song: a Reassessment≫, en

Byzantion, 51 (1981), pp. 22-43; Saunier, Guy, ≪Is There Such a Thing as an ‘Akritic Song’?:

Problems in the Classification of Modern Greek Narrative Songs≫, en Beaton, R., y Ricks, D., eds.,

Digenes Akrites: New approaches…, cit., pp. 139-149; Ayensa, Baladas griegas…, esp. pp. 30-34.

35 Para esta rama,me baso sobre todo enMoradell,Digenis,Devgenij y ‘Umar…, cit., esp. pp. 19-30, teniendo

tambien en cuenta Arrignon, Jean-Pierre, ≪Le Devgenievo Dejane ou Digenis slave≫, en L’Akrite:

L’epopee byzantine de Digenis Akritas, Toulouse, Anacharsis, 2002, pp. 169-207 (esp. pp. 171-181).

36 Igor, XII, 143; cf. tambien XI, 123: «potopta[a poganyq pl_ky poloweckyq» = ≪aplastaron las huestes

de polovtsianos paganos≫, y XVII, 183: «tamo levatx poganyq golowy poloweckyq» = ≪alli yacen las

cabezas de los polovtsianos paganos≫ (cito por la ed. bilingue de Iaroslav Lebedynsky, Le prince Igor:

L’epopee controversee du desastre de 1185 dans les steppes d’Ukraine, Paris, L’Harmattan, 2001.

37 Igor, II, 32-37; en el ultimo verso Rus’kuju no se refiere propiamente a lo que hoy se entiende por

Rusia, sino a la Rus’ de Kiev o Rutenia.

P ALBERTO MONTANER FRUTOS

A28

38 Cf. Propp, Vladimir Ia., El epos heroico ruso, trad. Antonio Gomez Olea, Madrid, Fundamentos,

1983, 2 vols., y, del mismo autor, Cantos epicos rusos: Ciclo mitologico; Ciclo de Kioec; Ciclo de

Novgorod, introd., trad. y nn. Susana Torres Prieto,Madrid, Gredos (Bilioteca Universal, 10), 2003.

“ive istqgnu umx kr_post_@ swoe@

i poostri serdca swoego muvestwom_,

napl_niwsq ratnago duha,

nabede swoq hrabryq pl_ky

na zeml@ Popow_cxku@

za zeml@ Rusxku@!” .

“el cual [i. e. Igor] se armo de vigor

y afilo su corazon con coraje;

lleno de espiritu guerrero,

condujo sus valerosas huestes

contra la tierra polovtsiana,

!por la tierra rusa!”.

Lo mismo ocurre en la otra gran composicion epica en antiguo ruso, la

Zadon__ in a, que celebra la derrota del khan tartaro Mamai en Kulikovo Pole,

junto al Don, y presenta notables deudas con el Igor. No obstante, el Devgenij,

en su proceso de rusificacion, acentuado en la segunda version rusa, se acerca

a tales planteamientos, a la vez que asimila su heroe a los b o g a t y r y, los

campeones de las b i ly n y o baladas rusas. Estas, cuando abordan temas epicos,

representan tanto la epica del interior (en torno a las tensiones entre los

bogatyry y el knjaz’, el principe, aspecto que tambien se deja sentir en el

Devgenij) como la del exterior (contra los tartaros de la Horda de Oro, especialmente),

pero en estas, aunque a menudo el bogatyr es un heroe solitario de la

frontera, asimilable por ello a los a______ bizantinos y a los. guz _ h musulmanes,

su actitud hacia los ≪paganos≫ resulta mucho mas despectiva e intransigente,

aproximandose con ello a la epica de cruzada.38

En el caso islamico, quiza el principal problema sea determinar quemateriales

son pertinentes. En primer lugar, por la enorme extension del mundo

musulman en el periodo que nos ocupa (basicamente, los siglos XI-XIV), lo que

implica una gran heterogeneidad cultural apenas paliada por la comunidad de

  1. Asi, por ejemplo, parece fuera de lugar atender, al menos primariamente, a

obras que tienen como marco la vida en la Arabia preislamica, como la S_ rat

Antar, o que narran los avatares de las tribus beduinas, como la S_rat Ban_

Hil_l, por no mencionar la epica persa de tradicion irania, como el _ahname de

Ferdowsi. Por otra parte, por la disparidad generica de las obras que tematicamente

podrian relacionarse con los aspectos estudiados, puesto que la may o r

parte de las s_ r _ t o narraciones heroicas arabes39 estan en prosa, con versos

intercalados, y solo algunas, singularmente la S_rat Ban_ H i l_l,se han difundido

integramente en verso (en algunos casos, en versiones orales llegadas hasta

nuestros dias).40 No pudiendo, pues, hablarse de epica en sentido estricto, en la

m ayor parte de los casos es necesario referirse, de modo mas laxo, a la produccion

relacionada con el modelo heroico del . g_ z _ en el ambito de la frontera con

los reinos cristianos. Dicho perfil no se adecua a las obras andalusies que

r efieren los enfrentamientos con los reinos del norte peninsular, dado que

aquellas adoptan la forma preponderante de cronicas historicas o bien responden

a los modelos del panegirico o de la poesia narrativa (no exenta de

componente encomiastico), como la urˇg_zah de Ibn ‘Abd Rabbihi, tomada a

veces erroneamente como testimonio de una epica andalusi propiamente

dicha.41 En suma, es necesario restringirse a la frontera bizantina, donde si

alcanza notable desarrollo este tipo de literatura, primero en arabe y despues

en turco.

De las obras arabes correspondientes, la mas importante, por antiguedad y

extension, es la S_ rat a l ‘ a m_rah D_t Alhimmah, tambien conocida en pronunciacion

dialectal como D_l h e m m a h, narracion de principios del siglo XII que

r efiere de forma altamente legendaria los sucesos de la conquista de Siria y el

avance musulman sobre Bizancio.42 Sus heroes son, ademas de la heroina que

le da titulo, Sayyid Ba.t.t_l

.G

_ z _ (que incorpora el termino . g_ z _ a su denominacion

a igual titulo que lo hace con Acritis la de Diyenis), personaje historico

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

29A

39 Propiamente, s_rah es ‘marcha, camino’, pero referido a una persona alude a su iter uitoe.

Habiendose usado como titulo de obras biograficas, paso a designar especificamente este tipo de

relatos heroicos.

40 Vid. Connelly, Bridget, Arab folk epic and identity, Berkeley, University of California Press,

1986.

41 Sobre esta modalidad comenta Pellat: ≪the rule of the monorhyme excluded long compositions in

verse; now the u r_za permits the composition of very long works, and it is precisely in r ad ja z that

some poems have been written that come near to being epics, without, however, ceasing to be

versified chronicles except when they have a purely didactic character; Ibn al-Mu’tazz is one of the

first representatives of this form, which flourished especially in al-Andalus in the hands of Gha z_l,

Ibn ‘Abd Rabbih, Ibn Zay d_n, Ibn ‘Abd_n, Ibn al-Kha.t_b and others≫ (Pellat, Ch., ≪H. a m_sa≫, en

Encyclopaedia of Islam…, cit., vol. III, pp. 110b-112a; la cita en p. 112a).

42 Sobre este texto son fundamentales los trabajos de Canard, Marius, ≪Un personnage de roman

arabo-byzantin≫, en XIe Congres National des Sciences Historiques, Argel, Societe historique

algerienne, 1932, pp. 1-14; ≪Delhemma, epopee arabe des guerres arabo-byzantines≫, en Byzantion,

10 (1935), pp. 283-300; ≪Delhemma, Sayyid B a.t

.ta l

et ‘

Omar al-No’man≫

,

en Byzantion,12 (

1937),

  1. 183-188 (reimpreso en su libro L ‘ expansion arabo-islamique et ses repercussiones, Londres,

Variorum, 1974, cap. XVII); ≪Les principaux personnages du roman de chevalerie arabe D_t al-

Himma wa-l-B a.t.t _l≫, Arabica, 8 (1961), pp. 158-173; ≪D hu ‘l-Himma or D h_t al-himma≫, en

Encyclopaedia of Islam…, cit., vol. II, pp. 233b-239a.4

P ALBERTO MONTANER FRUTOS

A30

profundamente transformado por la leyenda,43 y dos personajes que se han

relacionado con el poema epico griego: ‘Amr b. ‘Ubay d a l l_h b. Marw_n Al’aqta’

(muerto en 863), emir historico de Melitene, y Al’aqr _ ti _, en el primero de los

cuales se ha visto el prototipo de Amvron, abuelo de Diyenis, y en el segundo a

un reflejo de estemismo, a traves de su sobrenombre (aunque apenas posea otra

semejanza con el heroe bizantino). Tambien se ha supuesto que dicho emir

constituye el lejano modelo historico de la Hik_yat ‘Umar b. Annu’m_n, un

relato incorporado a las recensiones tardias de Las mil y una noches y centrado

en las aventuras de dicho personaje, cuyo nombre se atribuye al emir de

Melitene en el S ayyid Ba.t.t_l turco, pero que aqui es un rey de Bagdad, y a su

hijo _a r k_n, emir de Damasco, ambos en lucha con los bizantinos.44

Fuera del ambito de las s_ r _t, puede citarse una obra, en principio, historica,

lasF u t _.h A___m, pero que de hecho recoge una version bastante legendaria de

la conquista de Siria por los musulmanes, en la que aparecen, por ejemplo,

batallones de mujeres guerreras, tanto arabes como bizantinas. En cierto modo,

cabria sumar tambien a estos materiales el ciclo panegirico dedicado por

Almutanabb_yAb_ Fir_s (entre otros) al celebre emir de Alepo Sayf Addawlah,

con ocasion de las campanas de los anos 951-954 contra las fronteras de

Bizancio,45 pero, por mas que su protagonista fuese tomado como prototipo del

. g

_

z

_

(

pero en su sentido de ‘

combatiente en la guerra santa’), estamos ante un

genero muy distinto, tanto por su base historica mucho mas estrecha como por

su funcion de encomio, que reduce el componente propiamente narrativo a

favor de una expansion de corte netamente lirico.46 En todo caso, si las s_ r _t

citadas pueden considerarse a grandes rasgos como epica de frontera (aunque el

ˇ gih _ d no se ausente del horizonte), estos panegiricos neoclasicos entrarian mas

bien en el ambito de la epica de guerra santa (no en vano, su destinatario fue

apodado .h_mil liw_’ alˇgi h _ d ‘portador del estandarte de la guerra santa’) y

quedarian fuera de la presente indagacion.

El creciente papel de las tropas turcas en la defensa y avance de la frontera

islamica frente a Bizancio llevo a la aparicion en los siglos XIII-XIV de una

43 Vease, ademas de los trabajos de Canard citados en la nota precedente, Gregoire, Henri,

≪Comment Sayyid B a.t.t_l, martyr musulman du VIIIe siecle, est-il devenu, dans la legende, le

contemporain d’Amer († 863)?≫, B y z a n t i o n,11 (1936), pp. 571-575.

44 Vid. Goossens, Roger, ≪Autour de Digenis Akritas. La Geste d’Omar dans leMille et Une Nuits≫,

en B y z a n t i o n, 7 (1932), pp. 303-317; Christides, Vassilios, ≪An Arabo-Byzantine Novel ‘Umar

  1. al-Nu’m_n Compared with Digen_s Akritas≫, en Byzantion, 32 (1962), pp. 549-604.

45 Cf. Pertusi, ≪Tra storia e leggenda…≫, c i t., p. 253.

46 ≪In certain poems of Ab_ Ya’

˙ k

_b al-Khuray m_, of Ab_ T a m m_m, of Ab_ Fir_s or of al-

M u t a n a b b_, there is certainly a strong feeling of epic, but it would be exaggeration to regard these

˙

k a.s_d a s as true epics≫ (Pellat, ≪ . Ha m_sa≫…, c i t., p. 112a).

materia epica propia de los turcos de Anatolia que retoma y transforma los

relatos heroicos arabes inspirados en los g. u z_ h del periodo omeya, con la

adicion de elementos turcos y de motivos iranios turquizados.47 La mas antigua

de estas fuentes turcas es el S ayyid Ba.t.t_l de principios del siglo XIII, que

retoma la figura de dicho heroe de las luchas contra Bizancio, que (como se ha

visto) ya habian sido objeto de un previo desarrollo legendario arabe, y la

mezcla con elementos de la ocupacion selyucida de Anatolia y con rasgos

fantasticos influidos por la tradicion epica persa, en particular el _ahname de

Ferdowsi, y el propio folclore turco. Como una continuacion o secuela suya se

plantea el D_ni‚smend’n_me, del que una primera version hoy perdida fue

redactada en 1245 por Mawl_n_ b. ‘Al_’, por encargo del sultan selyucida Kay

K_w_s II y refundido en 1360 por ‘_rif ‘_ l _. Se trata de un relato legendario

inspirado en los hechos heroicos de D_n i,smend

.G

_ z _, primer soberano de la

dinastia turcomana que lleva su nombre (la cual reino sobre Capadocia desde

fines del siglo XI a fines del XII) y que, como tal, posee un sesgo de guerra santa

bastantemarcado, pero entreverado de motivos de epica de frontera.48 Otra obra

coetanea que refleja el espiritu del .gazw es el Salˇ g_q- n _ me, del que se conservan

una recension larga y otra breve. Tambien se ha relacionado con el ambiente

acritico el Kit_b-i Dede Qorqut (en grafia turca moderna, Kitabi Dede

Korkut), recopilacion hecha seguramente en el siglo XV de la epica tradicional

de los turcos o-g_z asentados en el nordeste de Anatolia,49 y en especial uno de

los doce relatos en el contenidos, que presenta estrechos paralelismos con la

Cancion de Armuris.

Una vez establecido a grandes rasgos el corpus que en los dos extremos del

Mediterraneo puede adscribirse, aun a riesgo de cierta simplificacion, a la

categoria de epica de frontera, se hace necesario profundizar en su comparacion,

para determinar hasta que punto esemarco de referencia que es la vida de

frontera lleva a modelar los textos de manera semejante o no. Claro esta que

apurar esta cuestion es materia para una monografia completa, dado el numero

y extension de los textos, y ademas realizada en colaboracion, dado que es

necesario adentrarse en las literaturas romanicas, en la bizantina y neogriega y

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

31A

47 Vease, en general, Pertusi, ≪Tra storia e leggenda…≫, cit., p. 259, Melikoff, I., ≪D_nishmendids≫,

en Encyclopaedia of Islam, cit., vol. II, p. 110a, y Bosworth, C. E., ≪Saldj_

˙

kids, II: Literature, 2:

In Anatolia≫, en Encyclopaedia of Islam…, cit., vol. VIII, pp. 972a-973a.

48 Sobre el papel de los

.

g_ z _ como luchadores en el ˇgih_d, en Melik D_n i‚smend, vid. Pertusi, ≪Tra

storia e leggenda…≫, cit., pp. 272-73 y 281-82.

49 Vid. The Book of Dede Korkut: a Turkish Epic, trad., introd. y nn. Faruk Sumer, Ahmet E. Uysal

y Warren S. Walker, Austin, University of Texas Press, 1972 (reimp. 1991); Le Livre de Dede

Korkut dans la langue de la gent oghuz: Recit de la Geste oghuz, de Kazan Bey et autres, trad.,

introd. y nn. Lois Bazin y Altan Gokalp, pref. Yachar Kemal, Paris, Gallimard, 1998.

en la arabe, con necesarias incursiones en territorio eslavo, persa, turco e

incluso armenio. Asi pues, a lo mas que puedo aspirar aqui es a esbozar una

caracterizacion general, mas firme en unos trazos que en otros, y a plantear

algunas hipotesis de trabajo. La tarea puede empezarse por las caracterizaciones

disponibles de la epica de frontera, aunque su alcance sea bastante limitado.

Para el caso romanico, solamente se dispone de un analisis del ≪espiritu de

frontera≫ que anima el Cantar de mio Cid, y en el que prima una orientacion

sociologica antes que literaria.50 Dicho espiritu, que es el que en buena parte se

traduce en los fueros de extremadura, se cifra, entre otros aspectos, en el enfasis

puesto por el Cantar en el botin obtenido de los moros, a los que el desterrado

no combate esencialmente por razones religiosas, sino por ganarse la vida y por

aumentar su honra. Carente de un ideal de cruzada, al Cid epico no le importa

tener en el alcaide de Molina, Abengalbon, a su ≪amigo de paz≫, ni en admitir a

los pobladores musulmanes en Castejon, en Alcocer y, por fin, en Valencia:

“A diferencia del Rodrigo Diaz autentico, […] que fomento la Reconquista

cristiana de manera consciente, el heroe del Poema, escrito hacia 1207, ni

menciona esta ni muestra ninguna hostilidad particular contra los

musulmanes, […] los considera un botin en potencia. […] El heroe es devoto

y espera la ayuda de Dios, pero no combate por Dios, ni por la patria, ni

por el rey, sino sencillamente porque es asi como un guerrero profesional

se gana la vida. […] El Cid ficticio del poema lucha contra cristianos

solamente para protegerse, pero no tiene el menor empacho en arrasar los

reinosmusulmanes pacificos. Esto sintetiza la actitud general cristiana del

siglo XII. No es que los musulmanes careciesen de derechos, pues muchos

vivian tranquilamente en la Toledo de Alfonso VIII lo mismo que en la

Valencia del Cid ficticio, sino que el poder politicomusulman en cualquier

punto de Espana se consideraba fruto ilegitimo de la usurpacion de 711”.51

De modo bastante semejante,

P ALBERTO MONTANER FRUTOS

A32

50 Veanse las aportaciones (parcialmente divergentes) de Molho, Maurice, ≪El Cantar de Mio Cid,

poema de fronteras≫, en Homenaje a don Jose Maria Lacarra de Miguel en su jubilacion del

profesorado, Zaragoza, Anubar, 1977, vol. I, pp. 243-260; Ubieto, Antonio, ≪La creacion de la

frontera entre Aragon-Valencia y el espiritu de frontera≫, en Homenaje a don Jose Maria

Lacarra…, cit., vol. II, pp. 95-114; Lacarra, Maria Eugenia, El ≪Poema de mio Cid≫: Realidad

historica e ideologia, Madrid, Porrua, 1980; y Catalan, Diego, ≪El Mio Cid, nueva lectura de su

intencionalidad politica≫, en Symbolae Ludovico Mitxelenae septuagenario oblatae, Vitoria,

Universidad del Pais Vasco, 1985, vol. II, pp. 807-819 (reed. en version revisada, ≪El Mio Cid y

su intencionalidad historica≫, en su libro El Cid en la historia y sus inventores.Madrid, F undacion

Ramon Menendez Pidal, 2002, pp. 123-178).

51 Lomax, Derek W., La reconquista, trad. Antonio-Prometeo Moya, rev. por el autor, Barcelona,

Critica, 1984, pp. 136-137.

“Digenis, il nato da due stirpi, quella bizantina e quella araba, e presentato

nel poema come il simbolo della ≪salvezza dai nemici≫, cioe do colui

che, frutto di un’unione fra un padre arabo, nemico, ed una madre

bizantina, amica, espresse in se stesso la conciliazione tra le due grandi

stirpi nemiche; di colui che con le sue imprese e le sue gesta libero queste

regioni dalla ≪schiavitu≫, le risottomise al potere bizantino e le pacifico.

L’idea d ina ≪guerra santa≫ o di una ≪crociata≫ e a lui stranea: gli

Agarenio sono per lui ≪tracotanti≫, in quanto hanno sttrarlo, ma al

momento stesso in cui egli e riuscito a rintuzzare la loro ≪tracotanza≫ e a

riconquistare le regioni e le citta perdute, il suo compito e terminato, puo

andarsene ad abitare tranquillo nella esplendida dimora che egli si e

construito nei pressi dell’Eufrate e godersi de le belleze de la natura”.52

Pero, mas alla de estas circunstancias concretas, el espiritu de frontera

supone, en ultimo termino, la aspiracion a ver reconocida la pujanza social de

los extremadanos haciendo valer sus propios meritos, en lugar de los merecimientos

y prebendas de sus antepasados. Por supuesto, el Cid nunca fue propiamente

un colono fronterizo, pero su peripecia vital, convenientemente convertida

en literatura, era un perfecto exponente de las virtudes necesarias en la

guerra contra elmusulman y de la posibilidad, en tales circunstancias, de brillar

con luz propia, y no con la prestada por rancias glorias de linaje. Un aspecto en

el que se manifiesta esa situacion es el enfrentamiento con la nobleza del

interior, que en el caso del C i d es obvio, tanto en el origen de la primera trama

argumental (los mestureros o calumniadores que provocan con su maledicencia

el destierro del heroe) como en el desarrollo de la segunda (centrada en el vil

comportamiento de los infantes de Carrion). Un par de versos, referidos a estos

ultimos y puestos en boca del Cid, cifra la desconfianza que siente el caballero

de la frontera frente al aristocrata cortesano: ≪Ellos son mucho urgullosos e an

part en la cort; / d’este casamiento non avria sabor≫.53 Un sentimiento semejante

se trasluce en las palabras con que Diyenis se excusa ante el emperador por

no acudir directamente ante el, sino darle cita junto al Eufrates:

“+_d μc __μ__._, a    ___#     _ e _b   _____ ______ ,

a __’ ¬__ ________ ____ a       _____ _____ _/__ ,

__d _¨ μb_ 0__ _0        ___ ___b, ¬     __ _e ____ ,

_____ _’ _¨ _e ‘_’____ oμ_____ _#_ ____ U___1

__O _a_ ____ , t ___      ___, __ μ’_______ ____U__ ” .

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

33A

52 Pertusi, ≪Tra storia e leggenda…≫, cit., p. 282.

53 Cantar de mio Cid, 1398-1399 (cito por la ed. deMontaner, Alberto, Barcelona, Critica [Biblioteca

Clasica, 1], 1993).

P ALBERTO MONTANER FRUTOS

A34

54 Diyenis G, IV, 996-1000.

55 Moradell, Digenis, Devgenij y ‘Umar…, cit., esp. p. 68 y 181-84.

56 Pertusi, ≪Tra storia e leggenda…≫, cit., pp. 275-278.

57 Cf. Riquer, Martin de, ≪Bavieca, caballo del Cid Campeador, y Bacan, caballo de Guillaume

d’Orange≫, en Boletin de la RealAcademia de Buenas Letras de Barcelona, 25 (1953), pp. 127-144.

“No pienses que me niego a presentarme ante ti,

pero es que tienes ciertos soldados inex p e r t o s

y si algunos, quiza, dicen lo que no deben,

te privare, a buen seguro, de tales hombres,

pues a los jovenes, oh senor, les suceden tales cosas”.54

En este sentido, creo que la comparacion con el caso hispano deja mas claro

el alcance de la reticencia del joven Acritis y permite adscribir dicho comportamiento

al propio de un heroe de frontera, en lugar de atribuirlo a la dulcificacion,

por parte del autor del poema bizantino, del supuesto caracter levantisco

que habria caracterizado al heroe en las no menos supuestas cantilenas que

habrian servido de base al texto epico. Por ello mismo, parece mucho mas

adecuado concluir que el enfrentamiento de Devgenij con el zar en las versiones

rusas se debe a la adaptacion del argumento a los canones de la epica tradicional

rusa, como defiende Moradell.55 Dicho en otros terminos, que no se trata de

la version legalista de un primitivo vasallo rebelde (lo que a veces se ha dicho

tambien del Cid), sino de la propia de un genuino a_____ o extremadano.

En cuanto a la epica de la linde bizantino-islamica, Pertusi ha senalado

ocho ≪qualita di carattere dell’eroe della frontera nell’imaginazione dell’epopea

≫ .56 La primera es su excelencia personal, cifrada en su belleza, fortaleza,

virilidad y extremado valor, que se prueba en combates con fieras y hombres,

en los que demuestra una fuerza sobrehumana. En este caso, los paralelos

romanicos son menos netos, porque, por ejemplo, el retrato fisico del heroe es

mas difuso, ademas de que, salvo en los ocasionales cantares sobre sus

mocedades, no suelen describirse sus hazanas de juventud. Por otro lado, el

combate con fieras es menos frecuente (aunque haya escenas de caza), si bien

representa un caso notorio de adecuacion al canon heroico el ejemplo del leon

reverente ante el Cid, al comienzo del cantar tercero. La segunda cualidad son

sus dotes de caballero, no en cuanto a los ideales caballerescos, sino en tanto

que experto jinete a caballo, con el cual guarda una relacion muy estrecha y a

cuyos lomos ejecuta brillantes acciones. En este caso, si hay estrechos paralelismos

en algunos cantares romanicos, bastando aqui con recordar dos

celebres caballos de nombre emparentado, el Baucan de Guillaume d’Orange y

el Babieca del Cid.57

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

35A

58 Vid. Le Goff, Jacques, ≪Cultura eclesiastica y cultura folklorica en la Edad Media: San Marcelo

de Paros y el dragon≫, en su Tiempo, trabajo y cultura en el Occidente medieval, trad. Mauro

Armino, Madrid, Taurus, 1983, pp. 223-262.

59 Vease Marin Pina, Maria Carmen, ≪Aproximacion al tema de la virgo bellatrix en los libros de

caballerias espanoles≫, en Criticon, 45 (1989), pp. 81-94, que puede ahora complementarse con

Taufer, Alison, ≪The Only Good Amazon Is a Converted Amazon: The Woman Warrior and

Christianity in the Amadis Cycle≫, en Brinck, Jean R. Horowitz, Maryanne C., y Coudert,

Allison P., eds., Playing with Gender: A Rennaissance Pursuit, Urbana-Chicago, University of

Illinois Press, 1991, pp. 35-51, y Weinbaum, Batya, ≪Amazons Go American: Montalvo’s

Sergas de Esplandian≫, en su Islands of Women and Amazons: Representations and Realities,

Austin, University of Texas Press, 1999, pp. 128-151.

La tercera cualidad es el espiritu combativo, que no se manifiesta solo en la

lucha con los enemigos del otro lado de la frontera, sino con los bandidos

(beduinos o apelates) o contra monstruos quimericos, casi sobrenaturales,

como dragones o espiritus malign o s ( ˇgu n_n). De nuevo en este caso faltan

paralelos estrechos en la epica romanica, en la que, ademas, no suelen darse

elementos sobrenaturales, almenos hostiles, mientras que la derrota del dragon

es en occidente mas bien un motivo hagiografico que epico.58 De todos modos,

la idea basica, es decir, que el heroe se destaca contra los enemigos tanto

internos como externos si se aprecia bien, por ejemplo en la victoria del Cid

sobre el conde de Barcelona, o en la derrota en lid judicial de los infantes de

Carrion, si bien esto no es privativo de la epica de frontera, sino propio, en

general, de la epica del exterior, puesto que en ella pueden darse tambien

c o n flictos internos, como queda dicho. La cuarta cualidad es cierta actitud

caballeresca, que refrena en ocasiones el espiritu combativo, por ejemplo en los

encuentros con amazonas omujeres guerreras, unmotivo bastante frecuente en

el genero. Claro esta que hay que tomar aqui caballeresco en un sentido muy

lato, de cierta cortesia, lo que tambien se da en la epica romanica, aun sin

alcanzar nunca el nivel que, en ese aspecto, presenta el roman courtois de tema

arturico. Sirvan de ejemplo las galanterias que rodean el combate contra el rey

Y u c ef de Marruecos en el Cantar demio Cid, 1618-1802, cuando el Campeador

y los suyos combaten a la vista de la familia del Cid, a poco de su llegada a

Valencia. En cuanto a la figura de la doncella guerrera, es infrecuente en la

epica romanica, aunque comparecera con asiduidad en la posterior narrativa

caballeresca.59

El quinto y sexto rasgos, respectivamente ≪una inclinazione particolare per i

rapimenti di donne≫ y ≪l’eroe si converte alla religione de la futura sposa o la

sposa si converte alla religione del futuro marito≫, suelen aparecer combinados

y son muy peculiares de la literatura heroica oriental, pero no se hallan

ausentes de la occidental. El septimo es la presencia de una carga notable de

misticismo religioso, que raya a veces en el fanatismo. Esta constatacion choca

frontalmente con lo que aqui he venido planteando como propio de la epica de

frontera y se debe a la indistincion, dentro de la epica del exterior, de dicho

subgenero y el de guerra santa.No obstante, elmismo Pertusi senala que esto se

aplica sobre todo a la literatura heroica arabe o turca y especialmente al

D_n i‚smend’n_m e, sin que pueda decirse lo mismo de otras obras. En todo caso,

ello obliga a distinguir la epica de frontera propiamente dicha (la que participa

de los dos ideales de actuacion propios del espiritu de frontera) de los motivos

de frontera, que son mas frecuentes y cobran su sentido mas pleno en dicho

subgenero, pero que no estan ausentes, como ya se ha dicho, de la epica de

guerra santa e incluso, en ocasiones, de la epica del interior. En fin, la octava

cualidad es el individualismo del heroe, que vive en solitario y lucha sin ay u d a

contra innumerables enemigos. Este rasgo pertenece en parte, como otros de los

vistos, al mayor componente maravilloso, e incluso taumaturgico, de la literatura

heroica oriental, cuyo correlato en occidente se advierte mejor en la

narrativa caballeresca. No obstante, se ha de precisar que este elemento no es

realmente generalizable al conjunto de la produccion oriental, pues se da en

Diyenis60 y en algunos personajes concretos de lass_ r _ t islamicas, asi como en

parte de las byliny rusas, pero no en todos ellos, de modo que es algo que

conviene relativizar.

Para completar este acercamiento, seria preciso, a tenor de lo dicho, profundizar

en el estudio comparativo de los motivos (entendiendo por tales aquellas

unidades tematicas autonomas susceptibles de seleccion en el eje paradigmatico

de la narracion, independientemente de la funcion que desempenen en la

sintaxis narrativa) que pueden considerarse especificos de la frontera, en ambos

extremos del Mediterraneo: la amada al otro lado del linde, el rapto de la

misma, el hijo mestizo, el enemigo amigo y el amigo enemigo, las figuras del

converso y del renegado…, explorando el alcance de los paralelismos e indagando

las posibles diferencias en el uso de dichos motivos entre la epica fronteriza

y las demas manifestaciones del genero. Este analisis, que aqui no es posible

emprender (pero en el que si se adentra el Prof. Badenas en su intervencion),

presenta notables antecedentes, pues buena parte de los trabajos consagrados a

las obras islamicas (tanto en arabe como en turco) relacionadas con la frontera

bizantina tienen como objeto comparar personajes y episodios de aquellas con

P ALBERTO MONTANER FRUTOS

A36

60 ≪^O     _____ a______d __U              ___ e a________ / __d a_ __O o____ _______O_ μ___ ÷™___ __ μ __, /

__4___ U ___ a______ _¨ _c_ o____ $_____ / o__ ______________ o___ _E ™_____≫= ≪Cuando

me separe voluntariamente de mi padre / y escogi vivir en las fronteras, / quise hacer un viaje hacia

el interior de Siria, / con quince anos de edad≫ (Diyenis G, V, 21-24, similar en Z, VI, 2468-2451).

el Diyenis, las o_ μ ___ y las _______  _.61 Tambien la epica romanica ha sido

comparada, con diverso grado de profundidad, tanto con la literatura heroica

arabe como con la epica bizantina.62 No obstante, la mayor parte de estas

indagaciones se han hecho desde una perspectiva muy limitada, cuando no

francamente esteril. En el caso de la frontera oriental, uno de los objetivos ha

sido la busqueda del trasfondo historico de las narraciones epicas, partiendo de

la erronea premisa de que ≪every myth is nothing but a narration of disguised

historical events and that, methodologically, to recognize the events was to give

a satisfactory explanation of the myth […]. On this mistaken conceptions were

based, in addition, the akritic interpretations of scholars from N. G. Politis to

Gregoire. The researcher is now in a position to confine history to its true role≫.63

El otro enfoque, a menudo complementario, y extendido al conjunto de

dichas indagaciones,64 es el de la busqueda de influencias, en la no menos

improcedente creencia de que lamera genealogia de los temas omotivos ex p l i c a

su empleo e incluso su existencia. Sin duda, la Quellenforschung tiene su

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

37A

61 A los trabajos senalados en las notas 42 y 44, anadanse Gregoire, Henri, ≪Digenis: Notes complementaires:

  1. Le Sayyid Battal arabe≫, enByzantion, 7 (1932), pp. 317-18 y, del mismo, ≪Echanges

epiques arabo-grecs: Sharkan-Charzanis≫, en Byzantion, 7 (1932), pp. 371-82; ≪L’epopee byzantine

et ses rapports avec l’epopee turque et l’epoee romane≫, en Bulletin de la classe des Lettres et des

Sciences morales et politiques de l’Academie Royale de Belgique, 5.a serie, 17 (1931), pp. 463-493,

y ≪The Historical Element inWestern and Eastrn Epics: Digenis – Sayyid Battal – Datl-el-Hemma –

Antar – Chanson de Roland≫, Byzantion, 16 (1942-1943), pp. 527-544 (varias de las contribuciones

de Gregoire sobre estos temas pueden verse recogidas en Autour de l’epopee byzantine, pref. A.

Leroy-Molinghen, Londres, Variorum, 1975); Kyriakides, Stilpon P., ≪Elements historiques

byzantins dans le roman epique turc de Sayyid B a.t.t _l≫, en Byzantion, 11 (1936), pp. 563-570;

Trenkner, Sophie, ≪Les aventures de _ ark _ n-Charzanis dans le folklore grec antique≫, en Byzantion,

20 (1950), pp. 259-66; Christides,Vassilios, ≪Arabic Influence on theAkritic Cycle≫, en Byzantion,

49 (1979), pp. 94-109. De una comparacion con la epica eslava se ocupa Entwistle, William J.,

≪Bride-snatching and the Deeds of Digenis≫, en Oxford Slavonic Papers, 4 (1953), pp. 1-16

62 Para la comparacion con la literatura (no solo heroica) arabe, vid., entre otros, Galmes de Fuentes,

Alvaro, ≪Epica arabe y epica castellana (problema critico de sus posibles relaciones)≫, en Atti del

C o n v e gno Internazionale…, cit., pp. 195-261; ed. rev. como Epica arabe y epica castellana, Ariel,

Barcelona, 1978; version ampliada en La epica romanica y la tradicion arabe, Madrid, Gredos,

2002, y Marcos Marin, Francisco, Poesia narrativa arabe y epica hispanica, Gredos, Madrid,

1971; para la bizantina, Bancourt, Paul, ≪Etude de quelques motifs communs a l’epopee byzantine

de Digenis Akritas et a la Chanson d’Aiol≫, en Romania, 95 (1974), pp. 508-532; Martino, A.

N., ≪Mio Cid y Dighenis Akritas en la tradicion juglaresca: (Aportes para una comparacion)≫, en

La juglaresca: Actas del I Congreso Internacional sobre la jugaresca, Madrid, Edi-6, 1986; Hook,

David, ≪Digenes Akrites…≫, cit.; Castillo Didier, Miguel, ≪El Poema de Diyenis (Escorial) y el

Poema de Mio Cid≫, enMorfadikis,M., y Garcia Galvez, I., eds., Estudios neogriegos en Espana e

Iberoamerica, II: Historia, literatura y tradicion, Granada, Athos-Pergamos – Fundacion de la

Cultura Helenica – Sociedad Hispanica de Estudios Neogriegos, 1997, pp. 103-119.

63 Saunier, ≪Is There Such a Thing…≫, cit., pp. 140-141.

64 Son excepcion el estudio comparativo de Moradell, Digenis, Devgenij y ‘Umar…, cit., y los de

Entwistle, ≪Bride-snatching…≫, c i t .,Hook, ≪Digenes Akrites…≫, cit., o Castillo Didier, ≪El Poema de

Diyenis…≫, c i t ., que establecen la cuestion en terminos mas adecuados.

P ALBERTO MONTANER FRUTOS

A38

65 Catalan, La epica espanola…, cit., pp. 405-406.

importancia en toda aproximacion historico-literaria, pero limitarse a ella y,

sobre todo, obcecarse con ella, resulta extremadamente empobrecedor, cuando

no produce, directamente, enormes distorsiones en la interpretacion de los

datos. Asi, a proposito de ≪la probabilidad de que la epica romanica aprovechara

componentes tradicionales de la narrativa heroica islamica≫, Catalan ha

senalado que

“es hasta posible que ciertos paralelos no sean probatorios de una infl u e ncia

literaria ejercida directamente sobre el genero epico romanico. En

efecto, varias de las similitudes son explicables como fruto de la ex i s t e n c i a

de universales en la literatura celebrativa de hechos guerreros, y otras

como herencia del fondo cultural comun al mundo islamico y al cristiano.

Con todo restan componentes epicos en que una relacion mas estrecha

parece evidente y es, ciertamente, digna de nota; pero muy posiblemente

esos casos mas significativos responden mas bien a influencias ejercidas

a traves de las costumbres o de tradiciones orales no poematicas, que a la

directa imitacion de un modelo literario epico por el otro”.65

Y ello sin tener en cuenta la indiscriminada mezcla de fuentes orientales y

occidentales al plantear los supuestos contactos, ni el problema que la diglosia

entre arabe clasico y dialectal plantea para la posible transfusion de motivos

desde los textos arabes (e incluso persas) donde se han localizado y sus presuntos

recipiendarios griegos o romanicos. Asi pues, sin desdenar la posibilidad de

establecer influjos cuando haya solidos argumentos para postularlos, es pref e r ible

afrontar el estudio de los motivos senalados y de otros que el analisis revele

pertinentes desde la perspectiva del paralelismo (como los casos que se han

senalado arriba y que indudablemente ligan las diversas obras que pueden

adscribirse a la epica de frontera a una tradicion comun mas amplia, aunque a

veces no sepamos exactamente como) e incluso del isomorfismo.

En efecto, la expansion de determinados motivos no equivale a la difusion

de los relatos concretos que los contienen, debido a que aquellos forman un

acervo del que cualquier narrador se puede valer, y por eso migran mas

facilmente que los relatos completos, aunque estos a veces tambien lo hagan.

No obstante, tambien es frecuente que determinados motivos sean isomorfos,

fruto de la poligenesis, inducida por la semejanza de contextos culturales e

incluso literarios, lo que obliga a una obvia cautela antes de establecer una

relacion de prestamo especifica, que exige suponer la monogenesis y ex p l i c a r

como un dato llego de una obra a otra, salvando barreras que a veces resultan

infranqueables, lo que obliga a postular contactos inverosimiles, sustentados en

hipotesis alambicadas.66 Resulta metodologicamente preferible (si no hay

pruebas claras y bien fundadas) senalar simplemente que el mismo tema,

motivo o mecanismo argumental comparece en tales y cuales textos. Ahora

bien, el objetivo de esta operacion no es la mera constatacion descriptiva, que a

fin de cuentas a penas sirve de algo, sino buscar en el paralelismo una ay u d a

para entender el texto. Ese es el verdadero valor de investigaciones como la que

desde aqui se propone. El mero acopio de paralelismos (se presenten o no como

i n fluencias) es erudicion curiosa, si, pero a la postre esteril. Hacer filologia es

explicar textos y contextos. Los discursos (por interesantes que puedan resultar

como tales) que no contribuyen a explicar algo, son ociosos, filologicamente

hablando. Se hace, pues, preciso, volver sobre el analisis de los motivos

caracteristicos de la epica de frontera en la esperanza, precisamente, de que su

estudio comparativo arrojara mas luz tanto sobre su funcion en cada obra en la

que aparecen, como sobre estamodalidad generica cuyos rasgos fundamentales

espero haber contribuido a aclarar en estas paginas.

INTRODUCCIÓNA LAÉPICA DE FRONTERA (TRADICIONES ROMÁNICA, BIZANTINO-ESLAVAE ISLÁMICA)

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66 Como ha subrayado Hook en ≪Digenes Akrites…≫, cit., p. 85: ≪It may be oportune to remind

ourselves that the range of possible explanations for a parallel runs from direct imitation of a

specific literary source at one extreme to polygenesis at the other≫.