MALTESES EN ARGELIA (1833-1900): ENTRE EL RECHAZO Y LA ACEPTACIÓN

 

Djamel Latroch, “Malteses en Argelia (1833-1900)…”, Revista Argelina 7 (Otoño 2018): 49-72

MALTESES EN ARGELIA (1833-1900):

ENTRE EL RECHAZO Y LA ACEPTACIÓN

Djamel Latroch

Universidad de Mostaganem

Resumen

Estudio histórico y estadístico de la presencia de población maltesa en Argelia durante el periodo de 1833 a 1900. A través del análisis de las fuentes históricas, se reconstruye cuantitativamente el volumen de la migración desde la isla de Malta a la Argelia de la primera colonización francesa, revelando la respuesta ambivalente tanto del gobierno colonial como de la población. Al mismo tiempo se explora lo que supuso la migración a Argelia en el contexto de la historia contemporánea de Malta como un destino predilecto por la vecindad geográfica y cultural.

Palabras clave: Malteses, Argelia, migración, política colonial, sociología.

En homenaje a

Juan Bautista Vilar y

Emilio Sola Castaño

  1. Planteamiento inicial

Las migraciones europeas hacia Argelia han gozado de numerosas pu­blicaciones y aproximaciones por parte de historiadores interesados en precisar el papel de las diferentes comunidades extranjeras en territorios norteafricanos y su relación con la colonización francesa. En este senti­do, la comunidad española en Argelia es una de las más privilegiadas al haber sido objeto de múltiples estudios, siendo el profesor Juan Bautista Vilar el pionero en estudiar todo lo referente a este proceso migratorio.

No obstante, las migraciones de origen mediterráneo no se limitaban exclusivamente a los españoles peninsulares. Los italianos, los maho­neses y los malteses, fueron efectivamente otras comunidades medite­rráneas que se establecieron en Argelia bajo la colonización del siglo XIX. Estas comunidades tuvieron, de igual manera, su impacto, aunque de menor importancia, en la sociedad argelina, e incluso marcaron sus propios espacios geográficos diferenciándose entre ellas, como el caso de

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la presencia maltesa a lo largo de la franja mediterránea del este argelino. Esta comunidad no ha sido todavía objeto de estudios por parte de los investigadores, a pesar de su numerosidad y sus características especifi­cas, salvo contados trabajos, como los de Ramiro Vadala en 1911, Charles Price en 1954 y algunos trabajos del maltés Marc Donato, quien desde una perspectiva global la sitúa dentro de sus diferentes dimensiones tanto sociales como históricas, explicando las causas directas e indirectas y el modo de establecerse en tierras argelinas1.

Por otra parte, la presencia de estas diferentes comunidades medite­rráneas no coincide con la política migratoria de las autoridades colonia­les, sobre todo en la primera década, donde Francia no había precisado todavía cuál iba a ser su futuro en tierras africanas2. Sin embargo, a partir de 1847 se consolida la empresa colonial francesa y empieza con ella el control de la emigración. Cabe mencionar que la política migratoria francesa depende del país de procedencia del emigrante, y se caracterizó por dos facetas: la primera, la “oficial” destinada a los emigrantes euro­peos no mediterráneos, y la segunda, la “poco deseada”, reservada a la emigración mediterránea3.

Desde el comienzo de la colonización, las autoridades francesas es­tablecieron el perfil ideal de los emigrantes que deseaban y esperaban: preferían suizos, belgas y alemanes, a los que les daban la bienvenida y les abrían todas las puertas para instalarse en suelo argelino4. Eran ricos, religiosos, leales y tranquilos, pero con desventaja en su inadaptación a la

1 Marc Donato, L’émigration maltaise en Algérie et Tunisie au XIXème siècle, Mémoire de DEA, Université Aix-Marseille, 1986. Idem, Elisa, la maltaise: histoire des maltais d´Algérie (1830-1920), Niza, Gandini, 2002; L’émigration des maltais en Algérie en XIXe siècle, Montpelier, Africa Nostra, 1985. Los profesores norteamericanos David P. y A. Smith también han estudiado la composición de la población europea, con mención particular a los malteses en el este argelino.

2 Yevette Katan, “Le voyage organisé des émigrants parisiens vers l’Algérie”, Emigration française: étude de cas: Algérie, Canada, Etat Unis, París, Publication de la Sorbonne, Série International, 1985, núm. 24, pp. 18-45.

3 Émile Temime, “La migration européenne en Algérie au XIXe siècle : migration organisée ou migration tolérée”, Monde arabe, migration et identité, Revue de l’Occident musulman et de la Méditerranée, 1987, vol. 43, p. 33.

4 Los alemanes eran los más deseados por las autoridades francesas. La propaganda y la publi­cidad oficial para captarles manifiesta la voluntad francesa para con “los deseados”. Para acercarse a este punto véase Fabienne Fischer, Alsaciens et lorrains en Algérie: Histoire d’une migration (1830-1914), Niza, Jacques Gandini, 1999, p. 9 y ss.

Malteses en Argelia (1833-1900) 51

climatología norteafricana. En efecto, el informe de la comisión presidida por el general Bonet enviada a Argel en 1833 concluye prefiriéndose a los alemanes y suizos como colonos más deseados: “les allemands et les suisses, qui vont au Nouveau-Monde chercher des terres incultes, se sont que nous devons le plus désirer de voir venir dans nos possessions d’Afrique”5. Por otra parte, los inmigrantes mediterráneos (españoles, italianos, mahoneses y malteses) se instalaron espontáneamente poco después de 1830.

La emigración espontánea, de iniciativa personal, es una de las carac­terísticas del ciclo migratorio mediterráneo iniciado principalmente por españoles en la región de Orán y ciudades colindantes; a diferencia de los malteses, que preferían la región centro-oriental, instalados cerca a los puertos y en zonas muy cercanas a ellos. Puede confirmarse hasta cierto grado que la colonización de Argelia fue iniciada gracias al éxodo de la emigración europea en general y con mención particular a la mediterránea donde, efectivamente, las estadísticas oficiales de la época comprendida entre 1830 a 1847 dan crédito a ello.

  1. Los inmigrantes mediterráneos en la política migratoria francesa

Desde el comienzo de la colonización Francia intentó, de manera sistemática, buscar cauces para controlar el desequilibrio demográfico entre los naturales del país y los europeos, temiendo la supremacía de argelinos sobre franceses, lo que podía poner en riesgo el futuro de la colonización. Para ello, se optó por permitir tolerándose la llegada de flujos migratorios mediterráneos encabezados por españoles, malteses e italianos para instalarse a lo largo del litoral argelino6. Sin embargo, los franceses ya residentes en Argelia quedaban a la espera de las decisiones de “la Metrópoli” de cara a la emigración al norte de África por falta de claras perspectivas en su política colonial y por la improvisación que mostraban. Cabe señalar que desde 1833 hasta 1847 fueron años muy duros para los colonos franceses que no pudieron resistir a la nueva vida y por

5 Procès-verbaux et rapports de la Commission nommée par le Roi le 7 juillet 1833, París, Imp. Royale, 1834, p. 92.

6 Kamel Kateb, Européens Indigènes et juifs en Algérie (1830-1962), París, Cahier N° 145, INED, 2001, p. 28. 52 Djamel Latroch

consiguiente prefieren retornar a sus tierras natales: sobre 80.000 pasajes gratuitos otorgados a los franceses para desembarcar en Argelia en 1837, 70.000 retornaban a su país de origen7. Y poco más tarde, entre 1842 a 1846 se registró 118.000 salidas del total de 198.000 entradas.

A parte de estos problemas, hay otros que motivaron de manera directa el retorno de los colonos europeos: las malas cosechas sobre todo en la década 1858-1867, provocando —a posteriori— una grave crisis alimenticia (hambre) entre 1866 a 1868 que provocó a su vez una repercusión mediá­tica nacional e internacional8. Los fenómenos naturales (terremotos en 1839, 1846, 1851, y las sequías) habían provocado de igual manera la salida de colonos y, al mismo tiempo, se demoró la llegada de otros interesa­dos en instalarse en Argelia9. Efectivamente, Francia tuvo dificultades para implantar una comunidad puramente francesa en suelo argelino10, a causa del retorno masivo de los colonos europeos, y es que “la France (…) n’a guère réussi à implanter dans sa colonie d’Algérie un peuplement venu de la métropole. D’une certaine façon, ils étaient peu français, ces Européens d’Algérie qui se désignaient eux-mêmes au XIX siècle comme “Algériens” ou “Africains” et au XXe siècle comme “Européens” 11.

Para recompensar la pasividad de los colonos a instalarse en Argelia, se toleró la llegada de inmigrantes del Mediterráneo que efectivamente, vinieron por oleadas, superando en ciertas regiones a los mismos fran­ceses, como el caso de los españoles en el Oranesado. No obstante, poco después de 1836, Francia tuvo que pensar seriamente en controlarla y, por ello, se tomaron decisiones para su restricción. Paul Leroy recoge en su obra L’Algérie y la Tunisie la decisión ministerial que alertó del peligro y

7 Colonel de Ribourt, citado en Paul Leroy-Beaulieu, L’Algérie et la Tunisie, París, Librairie Guillaumin, 1887, p. 35.

8 Bertrand Taithe, “La famine de 1866-1868 : anatomie d’une catastrophe et construction médiatique d’un événement”, Revue d’Histoire du XIX siècle, 2010, núm. 41, pp. 113-127.

9 Abbé Burzet, Histoire des désastres de l’Algérie 1866, 1867, 1868, Argel, Imp. Centrale Algé­rienne, 1869, 34-44.

10 Desde 1830 Francia tuvo serios problemas para poblar Argelia. El rechazo de los franceses a instalarse en Argelia causó, efectivamente, insuficiencia poblacional, y casi toda la política colonial en la primera década fue un fracaso. Cf. Alain Lardillier, Le peuplement de l’Algérie de 1830 à 1900: les raisons de son échec, Versalles, Atlanthrope, 1992, p. 17 y ss.

11 Gilles Manceron y Hassan Remaoun, D’une rive à l’autre, La guerre de l’Algérie de la mémoire à l’histoire, París, Syros, p. 91. Malteses en Argelia (1833-1900) 53

de la preocupación del gobierno francés para:

[…] d’arrêter une immigration trop nombreuse et trop hâtive, d’obvier au désagrément de voir tomber des individus dans la détresse pour s’être inconsidérément transportés dans cette contrée sans savoir les moyens d’y vivre et fixés et assurés», incluso propone medidas para frenarlo: «Le gouvernement français, outre les mesures déjà prises pour empêcher l’im­migration spontanée de pénétrer en Algérie, a cru devoir en interdire l’accès dorénavant, jusqu’à nouvel ordre, à tout étranger qui ne pourra établir amplement qu’il a de quoi s’y entretenir12.

Coincidiendo con el resultado de la Comisión Bonet de 1833, el abo­gado Eugène Lerminier en un artículo publicado en la prestigiosa revista Revue des Deux Monde (1836), pone de manifiesto la importancia de Ar­gelia como única respuesta a todos los problemas económicos y sociales de la Francia de Louis-Philippe, incitando a todos los franceses a seguir adelante la colonización “Le sol de l’Afrique est doué d’une grande fécondité qui provoque et récompense le travail. L’agriculture, dont la France a le goût et le génie, peut s’y déployer à l’aise”13. Y añade, dejando constancia del valor de Argelia para la seguridad interna y externa de Francia:

La possession du littoral de l’Afrique est nécessaire, non seulement à l’éclat, muais à la sûreté de notre empire. Nous avons besoin d’une position forte pour contrebalancer Gibraltar, canon toujours béant, toujours armé, et pour avoir dans la Méditerranée l’équivalent de Mahon, qu’un réveil et des inimitiés de l’Espagne pourraient un jour nous rendre formidable. Il importe à notre liberté et à notre commerce dans la Méditerranée de rester propriétaires d’un vaste territoire africain. Alger protège Marseille. Croit-on que les Anglais eussent incendié le port de Toulon si les flottes françaises eussent eu en Afrique d’autres rades et d’autres ports?14

12 Paul Leroy-Beaulieu, ob. cit., pp. 31-32. No obstante, por el decreto ley de 18 de septiembre de 1848, Francia intentó organizar la emigración de los franceses y al mismo tiempo intentar asimilar el fracaso continuo de la repoblación de Argelia de la década anterior. Mediante la propaganda y la publicidad, las autoridades francesas querían captar en su mayor parte franceses interesados en instalarse en Argelia. También los alemanes, a partir de 1850, fueron objeto de esta publicidad y propaganda mediante folletos distribuidos en las mismas tierras alemanas y artículos de prensa en periódicos locales en lengua alemana.

13 Eugène Lerminier, “De la colonisation d’Alger”, Revue des Deux Mondes, París, 1836, tom. 6-1, pp. 607-608.

14 Ibid.54 Djamel Latroch

Ahora bien, para igualar la poblacion francesa con el colectivo europeo, Francia permitió a partir de 1847 la instalación de todo tipo de emigrantes, cediendo el paso para que:

[…] arrivent des paysans des régions pauvres du sud-est de la France et de la Corse, des chômeurs des ateliers nationaux de 1848, des condamnés politiques de 1852, des enfants trouvés, des forçats, des viticulteurs du Languedoc victimes du phylloxera, des Alsaciens-Lorrains de 1871 fuyant l’Allemagne, des soldats démobilisés, des émigrants du bassin occidental de la Méditerranée qui échappent à des pays misérables et trop peuplés15.

Así pues, la política migratoria de las autoridades coloniales en Ar­gelia dependió de las circunstancias económicas pero, sobre todo, de las políticas de la metrópoli16. Y por consiguiente, a partir de 1870, se mostró más favorable a la asimilación de las comunidades extranjeras bajo leyes de naturalización o de concesión de nacionalidad para aquellos mismos que, unos años antes, habían sido los menos deseados, tales como los malteses, italianos y españoles.

III. Dinámica demográfica maltesa y mediterránea en Argelia

Estadísticamente hablando, en 1833 había 1.213 malteses censados en toda Argelia, y tres años más tarde se calculan 1.80217. A finales de 1836 se sumaban 9.076 extranjeros de origen no francés residentes en Argelia, frente a 5.485 de franceses repartidos esencialmente en Argel, Orán y Bona. El número de malteses ocupaba la tercera escala con los ya seña­lados 1.802, después de italianos (1.845) y españoles (4.592). En 1846 se

15 Jean Ferniot, De Gaule et le 13 mai, París, Plon, 1965, p. 13.

16 Sessions Jeneffer, “Le paradoxe des émigrants indésirables pendant la monarchie de juillet, ou les origines de l’émigration assistée vers l’Algérie”, Revue d’Histoire du XIXe siècle, 2010, núm. 41, pp. 63-80.

17 Todas las estadísticas que manejamos en este texto están sacadas de diferentes obras: Victor Demontès, Le peuple algérien. Essais de démographie algérienne, Argel, Imprimerie Algérienne, 1906; idem, “Études de démographie algérienne. Les populations européennes. Leur accroissement, leur densité et leurs origines”, Revue des Questions Diplomatiques et Coloniales, París. 1900, tom. 10, pp. 193-211; Augustin Bernard, “La colonisation et le peuplement de l’Algérie d’après une enquête récente”, Annales de Géographie, 1907, tom. 16, núm. 88, pp. 320-336; Alain Lardillier, ob. cit.; René Ricoux, La démographie figurée de l’Algérie, París, Masson, 1880 ; e idem, La population européenne en Algérie pendant l’année 1884, Etude statistique, Philippeville, Feuille, 1885. Malteses en Argelia (1833-1900) 55

contabilizan 8.858, casi el 40% del total de los extranjeros censados son residentes en la zona del actual Skikda. En este año, se calcula que ha­bía unos 109.380 europeos en suelo argelino, donde 47.247 son franceses (43%), 31.528 son españoles (28%), y el total de las comunidades extranjeras sobrepasa claramente a los franceses por 14.832 almas, es decir, el 14% del total de la población extrajera en Argelia. En 1847, se calcula que había un total de 8.788 unidades de origen maltés, donde 4.610 vivían en Argel, ocupando la tercera categoría después de los españoles (31.528) y de los franceses (47.274); y el total de europeos en toda Argelia es 103.610.18 Mientras se estima que son 7.307 personas en 1851.

Sin embargo en el censo de 1856, 167.640 es el total de los extranjeros residentes en Argelia, donde el elemento francés sobrepasa a las demás comunidades europeas: 92.738 franceses frente a 66.544 de otras nacio­nalidades. Los malteses suman 7.114.19 Estas cifras vienen desde 1847 en aumento gracias a las políticas migratorias y la empresa colonial de los franceses. En efecto, a partir de las estadísticas de 1861, en un total de 205.888 residentes europeos, había 80.517 extranjeros no franceses: es­pañoles 48.145, italianos 11.815, malteses 9.378; frente a 112.229 de origen francés. Unos 245.117 y 311.462 de extranjeros europeos en los censos de 1872 y 1876, donde los malteses censados ascienden a 11.512 y 14.220 respectivamente, mientras los franceses son 129.601 para el primer año y 145.727 para el segundo.

Cabe mencionar que el factor de la natalidad entre estas comunidades europeas había hecho aumentar el número de los residentes en Arge­lia y, efectivamente, en el Departamento de Argel desde 1830 a 1853 se calculan unos 25.411 nacimientos, unos 11.755 y 7.734 en los Departamen­tos de Orán y Constantina respectivamente. Entre 1876, 1877 y 1878, en toda la geografía argelina, había 34.671 nacimientos de europeos frente a

18 M. E. Carette, «Algérie», Univers ou histoire et description de tous les peuples, París, Firmin Didot, 1856, p. 41.

19 El doctor René Ricoux en su obra La démographie figurée de l’Algérie (1880) calcula que en el año 1856 había en el territorio argelino 92.750 franceses, 42.218 españoles, y 7.114 malteses, y el total de los europeos alcanzaba 169.186. Estos números son idénticos a los de la obra de Victor Demontés Le peuple algérien: essais de démographie algérienne (1906), salvo que el total de los europeos es de 160.798. también en las dos obras, la totalidad de la población europea en 1861 es idéntico. Réné Ricoux calcula que son 205.888, mientras Demontés estima que son 192.646. Esta inexactitud en los números nos pone siempre alerta al comparar los números.56 Djamel Latroch

32.159 fallecimientos, es decir una diferencia positiva de 2.512; mientras los malteses en estos tres años se calculan en 1.572 unidades. Entre los 14.220 malteses censados en 1876, había 518 niños nacidos. Generalmen­te el número de la natalidad oscila entre 400 y 500 anualmente. En los 15.402 —el total de los malteses en 1881— se registraron 569 nacimientos. La estimación de la natalidad en el período comprendido entre 1854 a 1873 es de 3.695 personas. No obstante, en 1884 había 504 nacimientos de padres malteses (285 chicos frente a 219 chicas); en este mismo año los niños nacidos de padres malteses y madres francesas son 24 hijos y con italianas 27 nacimientos, y el total de los nacimientos de malteses es de 578. Los nacimientos de los malteses en toda Argelia (1884) no supera ni la mitad de los nacimientos de los italianos que se calculan alrededor de 1.279, ni tampoco a los nacimientos entre la comunidad española, que se calculan alrededor de 4.872 de matrimonios legales y de uniones ilegales; mientras en 1886 fueron 584 unidades (15.333 total de malteses).

Por otra parte y en 1842, se habían celebrado 84 enlaces matrimonia­les entre malteses, mientras los españoles e italianos celebraron 592 y 150 respectivamente. Los matrimonios mixtos o cruzados, otra cara del aumento de la población en Argelia, no tuvieron números sorprendente entre franceses y las comunidades europeas. Desde 1830 hasta 1877 se celebraron en toda la geografía argelina 23.217 enlaces entre franceses (nacionales) y 14.568 entre extranjeros (franceses no incluidos). Entre franceses y mujeres de nacionalidad europea se calculan a 5.073 mientras entre francesas y extranjeros de sexo masculino (no francés) se calculan a 1.808 enlaces matrimoniales, y el total de todos los matrimonios en este período es de 44.816, incluidas otras comunidades extranjeras y extran­jeros casados con musulmanes y judíos.

En los años 1879, 1880 y 1881 se celebraron 972 uniones entres franceses y mujeres de todo tipo de nacionalidades europeas, no obstante, en los años 1882, 1883 y 1884 había 1.127 de matrimonios mixtos entres france­ses y mujeres extranjeras, mientras entre éstas y hombres extranjeros se calculan a 403 uniones. En el bienio 1882 a 1884 se celebraron 3.431 enlaces matrimoniales entre extranjeros no franceses. Las maltesas eran las menos solicitadas por matrimonio con los franceses. En 1884, según Malteses en Argelia (1833-1900) 57

René Ricoux20, se registraron 28 matrimonios entre franceses y maltesas (5 en Argel, 17 en la región de Constantina y ninguno en el Departa­mento de Orán); mientras se celebraron 84 matrimonios de nacionalidad maltesa donde 39 se celebraron en Constantina. Sobre cien niños nacidos de padres franceses, en 1884, sólo 9 tienen madre maltesa, 62 de madre española y 19 de madre italiana. Los malteses, al contrario, prefieren contraer matrimonio con francesas debido a la situación en que vivían; sin embargo, 38 es el total de matrimonios cruzados entre malteses con mujeres europeas: 11 con francesas, el mismo número con italianas y 15 con españolas. Hay que recordarse que los malteses en Argelia como en su país de origen siempre tienen la media de cinco a seis hijos por matrimonio y si es de matrimonio cruzado la media es de dos hijos, y siempre se casan siendo muy jóvenes donde los esposos no sobrepasaban los veintiún años y las mujeres —generalmente— dieciocho años a la hora de contraer matrimonio.

La mortalidad maltesa en 1876 y 1886 fue de 373 y 479 unidades res­pectivamente, cifra bastante considerable en comparación a la totalidad de esta comunidad21. Desde 1830 hasta final del siglo XIX, el año más significativo fue el de 1889 por la tasa de mortalidad más elevada: 704 frente a 514 de nacimientos. Mientras en 1884 hubo 397 fallecimientos (243 varones y 145 de sexo femenino), es decir unos 145 nacimientos por 100 fallecimientos; mientras en 1882 casi se igualan las cifras. A partir de 1894, 302 es el total de mortalidad maltesa en Argelia. En la década comprendida entre 1894-1903 se calcula que el total de la mortalidad era de 3.134 personas: 1.842 de sexo masculino y 1.322 de sexo femenino.

Natalidad por nacionalidad y por sexo en 1884

20 Véanse las tablas al final del texto.

21 Conviene recordarse que hubo muchas epidemias en Argelia y en la zona del Mediterráneo: cólera (1867), tifus y viruela (1868), filoxera (1885), cólera (1886).

Padre/madre Maltesa Española Italiana francesa
Francés 60 432 137 4.173
Español 18 4.038 32 90
Italiano 29 72 1.052 109
Maltés 578 24 27 504